Propaganda sobre ruedas; las rutas de salud no solucionan el desabasto
26 de agosto de 2025.
El Gobierno federal anunció el programa “Rutas de la Salud”, con el que pretende distribuir medicamentos a miles de unidades del IMSS-Bienestar en 23 estados.
Como médico y legislador, reconozco la urgencia de atender el desabasto; sin embargo, mover camiones no es lo mismo que garantizar tratamientos a los pacientes.
Los números del Gobierno y la realidad en hospitales
El Gobierno presume que en la primera semana de las Rutas de la Salud se entregaron 15 millones de medicinas en 23 estados, repartidas en más de 8 mil clínicas. También anunció que se armaron 10 mil paquetes con 147 tipos de medicamentos básicos, equivalentes a unas 1,900 piezas por clínica, y que ya hay más de mil rutas de distribución en operación.
1 A nivel nacional, dicen haber comprado el 96% de los insumos necesarios para 2025 y 2026, con una inversión de 284 mil millones de pesos, y aseguran que en junio y julio recibieron 416 millones de medicinas, lo que representa un aumento del 60% respecto a meses anteriores.
2 Sin embargo, estos números no responden a la pregunta central: ¿cuántas recetas se surten completas en los hospitales y farmacias del IMSS-Bienestar?. La realidades que, mientras el Gobierno presume cifras millonarias, miles de pacientes siguen saliendo con recetas incompletas o con la instrucción de “regresardespués”.
Y apenas iniciando las Rutas de la Salud, medios nacionales documentaron que los kits de distribución no incluyeron insulina, dejando sin respuesta a pacientes con diabetes que llevan al menos cuatro meses sin abastecimiento de Glargina. Los problemas estructurales persisten.
Las Rutas de la Salud son un programa improvisado que no soluciona las fallas de fondo: compras mal planeadas y licitaciones fallidas que han marcado a este gobierno, la falta de cadenas de frío e infraestructura logística en un país con más de 182 mil localidades, la duplicidad burocrática al crear un esquema paralelo en lugar de integrar IMSS, ISSSTE y COFEPRIS, y el riesgo de corrupción y clientelismo en la asignación opaca de contratos.
Es decir, se privilegia la propaganda sobre la planeación, la foto de loscamiones sobre la certeza de los pacientes.
Desde la oposición exigimos al Gobierno federal:
1. Transparencia inmediata sobre el porcentaje de recetas completas surtidas, por estado y unidad médica.
2. Auditorías independientes que verifiquen que lo transportado llegue realmente a manos del paciente.
3. 4. Trazabilidad pieza a pieza, con información pública de lote y caducidad. Inventarios mínimos garantizados en enfermedades crónicas y oncológicas.
5. La creación de un fondo de reembolso para que los pacientes puedan comprar medicamentos cuando el Estado falle.
¡La salud no viaja en camionetas!
Cada día que una persona con cáncer, VIH, diabetes o una enfermedad rara no recibe su tratamiento, es un día que el Estado le falla. La salud no se garantiza con ruedas ni con propaganda, sino con planeación, transparencia y un sistema nacional de abasto moderno y eficiente.
En Acción Nacional seguiremos señalando las simulaciones y defendiendo elderecho de los mexicanos a recibir sus tratamientos completos y a tiempo.
Dip. Éctor Jaime Ramírez Barba
Grupo Parlamentario del PAN