Producción de chales, alternativa para enfrentar las necesidades económicas: hablante de lengua náhuatl


Boletín No. 6614


• Lorenza Flores Martínez, hablante de lengua náhuatl, hizo uso de la palabra ante el Pleno 


Al participar como parte del impulso que la Cámara de Diputados otorga al uso y conservación de las lenguas indígenas nacionales, en la sesión semipresencial de hoy, Lorenza Flores Martínez, hablante de lengua náhuatl, expresó que como cofundadora de la sociedad Cooperativa Chiwik Tajsal, se ha logrado nombrar, entender y descubrir las raíces de las desigualdades de género.


Mencionó que las mujeres que comenzaron con la sociedad cooperativa se organizaron en 1971 en Hueyapan, Puebla; Filomena Leonarda Martínez Luna, Concepción Martínez Luna y Rafaela Martínez Luna, quienes se reunieron y platicaron sobre cómo enfrentar las necesidades económicas y sociales que atravesaban; en ese entonces, propusieron reproducir sus chales para venderlos en otras ciudades y pueblos vecinos. 

Puntualizó que su objetivo era favorecer el trabajo responsable, colaborativo y comprometido, que promueve la identidad y la cultura, que no cosifica mediante alternativas diferentes, para generar el desarrollo autosustentable en busca de mejorar las condiciones de la mujer chiwik y de la comunidad. Con el paso del tiempo, fueron bordando y entretejiendo con más mujeres y hombres, y en 2021 se constituyeron como una sociedad cooperativa llamada Chiwik Tajsal. 

Actualmente son una red más amplia tanto en la misma cooperativa dentro de la comunidad y en otros espacios fuera del municipio, en donde trabajan mujeres y hombres: artesanas, “profesionistxs” y estudiantes, infancias, juventudes y “adultxs”. “Juntxs” hemos y seguimos luchando para dar a conocer nuestros pensamientos, emprender con nuestra producción artesanal y con nuestras líneas de trabajo de cuidados comunitarios”.

La hablante de lengua náhuatl expresó que ahora más que una cooperativa de mujeres artesanas que bordan textiles tradicionales, son un grupo de mujeres organizadas, “preocupadas, accionando contra el sistema dominante patriarcal, machista y capitalista, al cual miramos como un impositor que siempre nos sitúa en lo más bajo, desfavoreciendo a la propia vida”. 

En nuestra lucha insistente, dijo, intentamos liberarnos día con día mediante acciones concretas contrahegemónicas que se fortalecen desde nuestra antología mahseual y de prácticas que nos encausan a una economía más justa y solidaria, además de que nos teje nuevamente a la comunidad del mismo municipio reverberando y dando valor a la existencia humana y no humana.

Precisó que el municipio de Hueyapan se ubica en la Sierra Nororiental del Estado de Puebla, es uno de los 217 municipios que lo conforman. Hueyapan significa “sobre el río grande”. El municipio se fundó en el siglo X o XI por totonacos y otomíes, quienes fueron sometidos por los españoles en 1522 y lo nombraron San Andrés Hueyapan. La población total es de 13 mil 80 personas, de las cuales, 77.41 por ciento es hablante de una lengua indígena, y el 75.72 por ciento es bilingüe. 

Además, el municipio de Hueyapan es conocido como “joya de la sierra y cuna del chal bordado”. En los bordados representan la fauna y la flora que los rodea, como son diversos árboles de la vida y el gato montés, temazate, reptiles, conejos, ardillas, armadillos, zorros y cojolites, entre otros.

Detalló que en San Andrés Apóstol, en Hueyapan, hay una santa patrona que es Santa Filomena, una niña de doce años obligada a casarse pronto, decidió defender su derecho a ser libre; es patrona de las artesanas y se festeja el 11 de agosto, día en que las diferentes organizaciones y demás “artesanxs” independientes se suman para hacerse visibles con manteles largos, dando a conocer su trayectoria de mujeres de lucha y trabajo, poniendo en el centro la importancia del reconocimiento artesanal y la comunidad maseual.

En ese contexto y desde experiencias internas y externas, subrayó, hemos ido creando estrategias para desbordar lo que nos oprime, y así poder caminar proponiendo redignificar, mirar de otra manera, volver a eso que para nosotras no es despectivo sino un orgullo priorizando las vidas más vulnerables. 

“Convertirnos en una figura de macramé resistente, en un bordado que refleje nuestra lucha colectiva, en un tejido que nos vincule desde los diversos saberes, en un color que comunique no sólo la violencia ejercida sobre nuestras realidades sino también muestre esperanza, en una trama que nos invite a ir más allá de la comunidad, en un pensamiento que nos dé para conversar juntas de lo que nos pasa en la vida, y por qué no, en una semilla que siembre esperanza a una vida vivible”, abundó.

La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Marcela Guerra Castillo, expresó que Lorenza Flores Martínez es originaria de Hueyapan, Puebla; cuenta con una amplia trayectoria de lucha social.

Indicó que se ha desempeñado como regidora de educación, cultura y deporte, agente subalterno del Ministerio Público de su comunidad y como directora de la Casa de Cultura, y cofundadora de la sociedad Cooperativa Chiwik Tajsal.


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