Ángel Medina Luna
2026 trae buenas nuevas. Soplan brisas propicias y prometedoras que insuflan inspiración infinita al talento y creatividad de Luis Enrique Hernández Labastida, el estilista del Palacio Legislativo de San Lázaro. Es el artista del cabello. Como un mago que con su varita mágica lo transforma todo, las mujeres y hombres que entran a su estética, cuando salen se transfiguran en un sol. Lucen una nueva belleza, más fresca y jovial. Vuelve la confianza, todo es especial, hasta el pelo juega con el viento.
Peine, pistola, tenazas, cepillos y tijeras son las herramientas que Luis maneja con destreza para moldear la belleza y la imagen de su clientela. Cualquiera puede tener un mal día, pero cuando pasa por las manos de Luis, tras un buen corte de cabello o un peinado de ensueño, la mañana es mejor. Él inyecta renovada confianza que enciende fantasías y momentos de felicidad.
Su estética (ubicada en la planta baja del edificio “F”) está dedicada al bienestar del cabello. Transforma las melenas renovándolas, revitalizándolas, dotándolas de nueva vida. Su imaginación vuela creando elegantes chongos, recogidos, trenzas, alaciados, volúmenes, capas, degrafilados, ondas, bucles, coletas de caballo, luces. Hace magia con estilos sofisticados, minimalistas, sencillos, románticos, refinados, delicados, looks de fantasía, ondulados, rizos.
Mima el cabello. Da asesoría de imagen. Se le ocurren mil y una ideas para todo tipo de peinados (sofisticados, sutiles, delicados, discretos). Sus creaciones no pasan inadvertidas. Gustan a las y los clientes que desde muy temprano se ponen en las apreciadas manos de este profesional.
¿De dónde salen los genios de la creatividad? En entrevista con la revista Cámara, periodismo legislativo, Luis hace un repaso de su trayectoria profesional en la peluquería creativa. Ha corrido por la vida, por sus sueños. Nos descubre su camino profesional.
“Desde la tierna infancia descubrí mi vocación. A la edad de 12 años empiezo a cortar el cabello, sin saber de técnicas, nada. Pero esto me atraía, me llamaba mucho la atención
Después, más mayor, empiezo a tomar cursos. Yo era muy inquieto y el estilismo me capturó. Un día se me ocurrió presentar una solicitud en Televisa, y que me quedo. Ahí empecé a trabajar formalmente. Mi primera clienta fue la cantante Guadalupe Pineda. Duré sólo dos años.
Luego, trabajé en estéticas de la célebre Zona Rosa. Especialmente recuerdo una: Virgilio´s, estaba en la calle Hamburgo. Me encantaba trabajar ahí. Estuve en salones de belleza muy reconocidos. Es el tiempo en que conocí a un político, quien me invitó a trabajar aquí. Así fue como llegué al Palacio Legislativo de San Lázaro. El 16 de diciembre de 2025 cumplí 35 años laborando para las y los diputados. También para las personas que trabajan en este lugar, más los visitantes que aparecen.
De lunes a viernes el trabajo en mi estética comienza a las 6:30 de la mañana, porque, desde muy temprano, las y los legisladores (de Mesa Directiva, especialmente) requieren estar presentables para su trabajo en el Salón de Plenos”.
¿Qué es lo que más te gusta, cortar el cabello o realizar los peinados?
Todo me encanta, todo lo hago con gusto. De mí hablan bien mis 35 años de experiencia, porque les ha fascinado mi trabajo. He atendido a grandes políticos: Beatriz Paredes, Josefina Vázquez Mota, Felipe Calderón, Margarita Zavala, gobernadores, algunos ya no están, como Fidel Herrera. Muchísima gente que me ha dejado el recuerdo de infinidad de anécdotas entrañables.
¿Qué es lo más sencillo o lo más complicado, o cuando te preguntan qué corte me recomiendas?
Nada es complicado. Hemos construido una relación de confianza y respeto. Me gusta cambiarles el estilo, la imagen. Incluso a veces ni les pido permiso. Digamos, si quieren volumen, yo meto la tijera, corto y corto. Pienso: ahorita van a protestar, me van a regañar. Pero no, les encanta cómo realizo un cambio favorable, cómo los transformo. Y, finalmente, quedan a gusto.
¿Los estilos deben perdurar o hay que estar cambiando?
Nos tenemos que estar actualizando, porque siempre hay cosas nuevas. Nosotros, todo el equipo, constantemente tomamos cursos, nos preparamos en las nuevas técnicas, los cortes más novedosos, seguimos adelante con esta mística.
Además de los cortes y peinados, hacemos decoloraciones, tintes, maquillamos, trabajo de barbería, de todo. Nos encanta innovar. Y contamos con un buen equipo de trabajo.
He soñado. Puse toda mi alma en este proyecto. Y ha salido todo bien. Lo mejor es ver crecer mi clientela, trabajar con gusto cada día; me hace sentir que cosas mejores están por pasar. Cada día es un reto, esto me motiva, me asombra.
Aporto mi visión de la estética, mi creatividad. Mi éxito es la calidad. Soy feliz por tener mi estética aquí en la Cámara de Diputados. Por estar rodeado de personas lindas y positivas, buena onda. Gracias a Dios me ha tocado gente maravillosa.
Las personas quedan complacidas con el trabajo de todo el equipo, por la calidad de los productos que usamos. Aprecian las recomendaciones que hacemos, qué deben ponerse para la protección y cuidado de su cabello, cómo vigilar que no se les maltrate, cómo mejorar el brillo del cabello. Manejamos diversos tratamientos capilares para reestructurar desde la punta, la fibra, la totalidad del cabello, que recupere vida, luminosidad.
Mi trabajo es intenso. A veces se acumula demasiado, hay varias clientas y clientes esperando. Entonces, la experiencia, la habilidad, la técnica nos salvan y resolvemos rápido los pendientes. Tengo mucha práctica y tablas. Puedo realizar un corte y peinado velozmente, sin descuidar la calidad”.
Luis se siente realizado cuando su clientela queda a gusto con su trabajo. “Les fascina el cambio que les damos. Imagínate la transformación, por ejemplo, de chinos a lacios, pues se ven totalmente diferentes. Entonces, es bonito que reconozcan el trabajo. Me dicen: me dejaste muy bien. Por eso, aparte de ser mis clientes aquí, no falta quien nos manda llamar para un trabajo fuera de la Cámara de Diputados. Y nosotros, por supuesto, vamos muy contentos hasta donde nos necesiten. Nos contratan constantemente”.
“Mis sueños son muchos y uno de ellos es viajar, viajar mucho. Sí viajo bastante. Conozco toda la República.
Seguir trabajando. Me encanta trabajar. Todos los días, salgo de aquí y me voy a trabajar a otra estética que tenemos. Además, nos salen muchos trabajos extras, para peinar, maquillar y dejar bellas a quinceañeras, novias, madrinas, invitadas. Ando para acá y para allá con todo mi equipo”.
Luis no pierde la ilusión por las cosas que tanto le gustan. Seguirá expandiendo su maestría.
2026 huele a ilusiones renovadas. Brandon Corona destila entusiasmo. Toma el timón de su futuro y se embarca en la aventura de este nuevo año, para lograr sus metas: viajar por el mundo y crecer profesionalmente.

El pasado seis de diciembre cumplió 6 años en el equipo de la estética del palacio, donde reina un espíritu de camaradería y cooperación. Es estilista, barbero, cosmetólogo, maquillista. Le gustan todas las facetas del trabajo. En cada una ha adquirido sólida experiencia.
Brandon hurgó en su pasado. Ahí está la raíz de su arte. Rememoró los años infantiles. “Desde que yo era pequeñito, tenía unos siete años, mi mamá me llevaba a las estéticas. Me fascinaba observar a los estilistas, cuando cortaban el cabello de las clientas, como manejaban la secadora, como hacían los peinados, los maquillajes, los tintes. Miraba, no perdía detalle del trabajo que realizaban”.
A Brandon le gusta cortar el cabello, tanto el femenino como los cortes de caballero. También tiene experiencia en el oficio de la barbería. No se diga en maquillar el rostro de las mujeres, destacando la personalidad de cada quien.
“Lo más bonito de mi trabajo es cuando ya está terminado y ves la cara de satisfacción de la persona. Observar que le gustó mucho lo que hice, como corté el pelo, como la peiné, el maquillaje, como resalté su belleza natural. Si quedan fascinadas, es muy satisfactorio para mí. Sí, el final es lo mejor”.
“¡Oh mis sueños! Me gustaría conocer Suiza, algún día iré a esta nación. Claro, también viajar por todo el mundo, hay muchos países que me encantaría visitar. Y por supuesto, mi anhelo es avanzar, crecer profesionalmente, ser un estilista reconocido”.