En el preludio de que se lleve a cabo en las urnas la primera elección histórica para la renovación del Poder Judicial en México, resulta indispensable invitar a la reflexión sobre este ejercicio electoral inédito en la historia reciente del país. Se trata de un acontecimiento sin precedentes, del cual se extraerán lecciones fundamentales para diseñar legislativamente mejores reglas que rijan las elecciones judiciales futuras, particularmente las de 2027.
El pasado 15 de septiembre de 2024, se concretó, en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, uno de los cambios constitucionales, políticos y sociales más relevantes de las últimas décadas. Cambio que, por su naturaleza jurídica, tiene como fin la renovación democrática del Poder Judicial de la Federación, mediante elecciones libres y secretas, donde será la ciudadanía quien, como artífice de este cambio paradigmático, impulse la transformación integral del poder judicial.
Imagina despertar con la realidad de que tu país se está quedando sin agua. No se trata sólo de una sequía estacional, sino de una crisis total en la que los lagos se encogen, los pozos se secan y la agricultura, la industria y la vida cotidiana están en riesgo. Así era Israel en la década de 1990.
El 1 de febrero de 2025 la Casa Blanca publicó una hoja informativa que detalla la decisión de Trump de imponer aranceles a las importaciones de sus tres principales socios comerciales: México, Canadá y China. Según la Casa Blanca, los aranceles se implementarían como parte de una respuesta de emergencia a lo que describen como una "amenaza extraordinaria" que plantean la migración ilegal y el tráfico de drogas (en particular el fentanilo). Como resultado, EU impondría un arancel ad valorem del 25% a todas las importaciones de Canadá y México y del 10% adicional a las importaciones de China a partir del 4 de febrero de 2025.