Juventina Bahena
¿Hay alguna similitud entre la política y el ajedrez? El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Diputados, diputado Ricardo Monreal afirma que sí porque el ajedrez es un juego estratégico y de hecho “todos los políticos deberían saber jugarlo. Este primer Torneo de Ajedrez Tablero Legislativo, una de muchas actividades formativas, deportivas, culturales, recreativas que ofrece la Casa del Pueblo a todos aquellos jóvenes que requieren con urgencia de un espacio para desarrollar su creatividad, adquirir conocimientos y experiencias indispensables para su vida académica y familiar. El diputado de Morena lo sabe y ha abierto las puertas del Palacio Legislativo para ellos.
Agradeció a todos por haber aceptado la invitación que el Grupo Parlamentario de Morena para que puedan desarrollar sus habilidades en este juego de inteligencia y, sobre todo, de planeación y estrategia. En seguida, realizó la primera partida, al tiempo que deseó suerte a las y los jugadores y agradeció su participación en este torneo.
Joel Mora, asesor del presidente de la Jucopo, nos explica que el propósito del encuentro es que las juventudes se acerquen a este deporte mental más que físico en el que también participan adultos, pero el propósito principal del doctor Monreal es sacar a las juventudes de las calles, donde son muy vulnerables ante el acecho de la delincuencia. Se inscribieron 300 participantes, pero solamente se aceptaron 100, pero habrá otros eventos más de 100 participantes cada, en abril y mayo.
Fue abierto. Fue un al público en general, pero también hicimos 3 categorías público en general, trabajadores administrativos, diputadas o diputados y niños. Entonces, lo hicimos muy plural.
Niños y jóvenes obtienen una mayor agilidad mental. Daniel Mendoza, uno de los organizadores, nos explica cómo se califican a los jugadores. “Se le califica por valor de pieza. El peón vale un punto, el alfil vale 2, la torre ,3; la reina, 4 y el rey, 5. También se va a evaluar el jaque mate que va a tener un valor de 25 puntos y se les va a contar el tiempo.
En caso de empate, para no repetir una partida se contabiliza el valor de cada pieza que conserve, se suma la cantidad de las piezas que conserva y con ese puntaje se clasifica en la tabla, aunque también cuentan los movimientos, los errores que tengan: tienen derecho a 3 o 4 errores, si a partir de esos 3 o 4 errores comenten uno extra, se pausa el tiempo, es decir, termina la ronda, termina la partida y a partir de ahí, se suma el tiempo y el valor de las piezas.
Es muy importante el manejo de los sentimientos de frustración y Héctor Castañón, un joven participante, nos explica que una partida puede durar desde un desde un par de minutos hasta unos tres días o se deja en pausa, por ejemplo, para salir a comer y luego regresar al juego, dependiendo del tipo de torneo, de las reglas del momento, del nivel de juego.
Al perder también se pierde la concentración. El ajedrez es un juego de caballeros, un juego de reyes. Por lo tanto, siempre hay dignidad tanto en ganar como en perder. Al final del juego se felicita al contrincante con un apretón de manos.
Para Isaac, perder significaba llorar, al principio, y se quejaba mucho, pero cuando empezó a ganar partidos y a tener experiencia y a ganar más partidos, aprendió algo muy importante: que también se aprende cuando se pierde, “porque empiezas a analizar qué pasó y ya no te frustras tanto cuando entiendes por qué te equivocaste”. Pues me ha aportado mucho en mi vida personal y principalmente la académica, que antes yo era un niño muy desastroso, que hasta me iban a expulsar de la secundaria; con el ajedrez aprendí a pensar antes de hacer las cosas y a concentrarme. Antes me podía distraer con una mosca y ahora no me distraigo en toda una clase tres horas. Entonces realmente fue como más aprender a pensar antes de actuar y concentrarme y ver qué puede pasar si actúo de una mala manera. Eso es lo que más me ha ayudado.
Jorge, otro joven ajedrecista, nos comparte que normalmente cuando está en la partida y la ve perdida, se tienes que ir mentalizando. “Después intento ver en qué me equivoqué, qué fue lo que hice mal y prepararme para la siguiente partida; no decaer, porque si no, esa partida que perdí puede influir en las demás y puede ser todavía peor”.
El ajedrez, dice, “me ha abierto las puertas en muchos sitios con personas que de otra manera no me habría acercado; además de las amistades también me ha permitido desarrollar resiliencia en la experiencia de perder, porque cuando uno no aprende de sus errores y aunque se prepare uno muy bien para un torneo no se obtenga el resultado y lo abandone todo; por el contrario, hay que intentar seguir y seguir. Al principio, este juego se basa completamente en perder, perder y perder, porque siempre habrá uno que sea más fuerte que nosotros, y hay que intentar aprender de él y también saber qué puedo yo mejorar
La discapacidad no los arredra y José Santos Medrano Montalvo, coordinador académico de la escuela de Ajedrez de Inclusión, acompaña a un grupo de personas que vive con alguna discapacidad, explica que esta es la primera escuela Ajedrez de Inclusión en el planeta que inició apenas el año pasado, con el apoyo de la Asociación de Ajedrecistas de la Secretaría del Bienestar del estado de Hidalgo.
La escuela cuenta con especialistas para síndrome de Down, para la ceguera, sordos, y personas sin esa condición de alto rendimiento. En el primer ciclo escolar tuvimos 40 jugadores con la finalidad de que se entrenaran para jugar en otros lados. Ellos ya jugaron un nacional en el que participaron personas no discapacitados. Juegan sin temor, con tableros normales. Aquí realmente incluimos a todos.
Este modelo de escuela de inclusión puede ser replicable en cualquier estado. En Hidalgo hay 84 municipios, en los cuales hay 100 regidores con alguna discapacidad y están buscando llevar nuestro modelo de escuela a cada municipio.
El tablero que usan puede diferenciarse de los otros al tacto, pues reconocen inmediatamente qué pieza están tocando y cuál es la diferencia, pues las negras tienen un pequeño distintivo en la parte superior de la pieza. Los tableros son fabricados especialmente para adaptarlos a sus necesidades.
La escuela es gratuita, apoyada por especialistas en distintas ramas, como una labor altruista. José Santos Medrano se encargó del modelo pedagógico, además de la promoción y la búsqueda de espacios para participar en torneos.
Los participantes recibieron una mochila de regalo, con el logo de la Cámara, más otros obsequios en su interior. Los tres primeros lugares recibieron premios económicos de 15, 10 y 5 mil; así como un rey, un alfil y una torre finamente talladas en mera y dos juegos de ajedrez.