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Aranceles amenazarían PIB y empleo en México


Aída Espinosa Torres

Durante la presentación del libro La industria automotriz en México: historia de la producción, distribución y exportación de vehículos, el diputado Miguel Ángel Salim Alle (PAN), presidente de la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, advirtió sobre los riesgos económicos que se enfrentan: las recientes órdenes ejecutivas del gobierno estadounidense, que amenazan con imponer aranceles del 25% a productos mexicanos, representan un peligro latente para el país, especialmente de cara a la próxima revisión del T-MEC en 2026.

De concretarse estas medidas, aseguró el legislador, el PIB de nuestro país podría sufrir una caída de hasta dos puntos porcentuales, con efectos como la pérdida de empleos y el cierre de plantas productivas. A esto se suma la creciente presión de productos chinos, cuya participación en el mercado interno ha crecido exponencialmente.

En este contexto, el legislador instó a la Secretaría de Economía a evaluar un incremento en los aranceles a vehículos importados desde China, pasando del 20% al 25%, como medida para proteger la industria nacional.

En el marco de los 80 años de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores AC (AMDA), el diputado Salim Alle refirió que nos enfrentamos a un mundo multipolar con nuevos desafíos tecnológicos, ambientales y geopolíticos. Este cambio de era impone la necesidad de repensar nuestra estrategia de productos y comercios.

Reconoció que la AMDA es una gran influencia en la economía mexicana, además, ha sido piedra angular en el desarrollo de una red comercial que cubre la totalidad del territorio, representa a 70 marcas y genera 175 000 empleos directos. 

“Nos enfrentamos a un mundo multipolar con nuevos desafíos tecnológicos, ambientales y geopolíticos. Este cambio de era impone la necesidad de repensar nuestra estrategia de productos y comercios”, aclaró el diputado.

En este sentido, recordó que la industria automotriz mexicana representa un pilar estratégico. “Su relevancia no es menor, aporta cerca del 4% del PIB nacional y el 20% del PIB manufacturero. Genera más de 980 000 empleos directos y alrededor de 4.9 millones indirectos”.

Con respecto a la AMDA y su influencia en el sector, reveló que “la red de distribuidores afiliados representa más de 2 600 agencias de todo el país, con presencia en las 32 entidades federativas, lo que genera un entorno de empleo formal, servicio de posventa y profesionalización del comercio vehicular. Tan solo en 2023 el sector comercializó más de 1.4 millones de vehículos nuevos.

Por otro lado, argumentó que, en términos de producción, México ocupa el sexto lugar mundial. “Nuestra capacidad de ensamblaje, la infraestructura logística, el talento humano y la integración comercial con América del Norte nos convierte en otra clave dentro del ecosistema automotriz global. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá ha permitido consolidar una región altamente integrada: el 86% de nuestras exportaciones, el 75% de los vehículos de carga y el 40% de las autopartes importadas por Estados Unidos provienen de México.


Iniciativas para proteger la industria

Ante la situación que se vive actualmente en el entorno económico internacional, en particular en el sector automotriz, existen diversas iniciativas de los grupos parlamentarios, particularmente el diputado se refirió a dos. La de Morena, que propone “una regulación mucho más estricta para garantizar que los proveedores no ofrezcan vehículos sin certificación de cumplimiento de las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad y calidad, así como garantizar el cumplimiento de los estándares en estas materias”.

Asimismo, el partido Acción Nacional presentó la iniciativa para expedir la ley general de fomento, protección y desarrollo de la industria automotriz y su cadena de valor, una propuesta que busca consolidar un marco normativo integral que dé certidumbre y fomente la inversión.

Además, hizo énfasis en un punto de acuerdo que, como diputado federal, presentó ante la secretaría de Economía, a través del secretario Marcelo Ebrard, para que se analice la viabilidad de incrementar el arancel del 20 al 25% a los vehículos que están siendo importados desde China y vendiéndose en México, lo que es coherente con una visión de desarrollo productivo del país, con innovación nacional, mayor integración regional y beneficios directos al empleo y economía.

Estas propuestas, junto con otras de los demás grupos parlamentarios, muestran que “desde el Poder Legislativo estamos plenamente convencidos de que el futuro de la industria automotriz se juega en tres frentes: certidumbre jurídica, competitividad y sostenibilidad ambiental”.

Impulsar producción sin perder competitividad

Por su parte, el presidente ejecutivo de la AMDA, Guillermo Rosales Zárate, recalcó que mucho se habla de volcarse hacia el mercado interno, lo cual es una tarea pendiente que se tiene que hacer, “pero se tiene que hacer de una forma inteligente. Tenemos que abrir el debate nacional, para encontrar las mejores vías. No perder de vista el rol fundamental de México como potencia manufacturera y exportadora”.

Brasil es ejemplo de cómo las políticas industriales pueden influir en la dinámica del sector automotriz. En el primer trimestre de 2025, su producción apenas superó el medio millón de unidades, con una venta local similar. En contraste, México alcanzó 973,485 vehículos producidos, de los cuales el 80% fue destinado a la exportación (776,000 unidades), mientras que el mercado interno se situó en poco más de 370,000 unidades.  

Estos datos revelan una diferencia clave: a pesar de que Brasil tiene una población que casi duplica la mexicana, su producción apenas alcanza la mitad de la nuestra. Esto se debe, en gran medida, a que Brasil prioriza el consumo local, con el 80% de sus vehículos dirigidos al mercado interno, mientras que México ha logrado posicionar su industria en los mercados internacionales más exigentes.  

No somos un país maquilador, no somos únicamente un país ensamblador, aseguró el ingeniero Rosales. “Tenemos actualmente una creciente participación de centros de ingeniería, todas las armadoras o las más relevantes tienen en México un centro de desarrollo de ingeniería, al igual que las principales productoras de autopartes, y eso nos genera la ruta a seguir”.

Advirtió que el peligro de retornar a un mercado cerrado en el que privilegiamos únicamente la producción local nos puede llevar a que nuestra industria automotriz en unos pocos años se reduzca a la mitad “si únicamente estamos pensando en que vamos a atender el mercado interno; lo que necesitamos son reglas claras e incentivos para incrementar la participación de la producción local en el mercado interno”.


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