Harumi Moreno Flores
En México, el Registro Civil oficializa anualmente dos millones de nacimientos, 500 mil matrimonios y 150 mil divorcios, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que evidencian la magnitud de esta institución en la vida pública del país.
El Registro Civil garantiza el derecho humano a la identidad y la certeza jurídica necesaria para el acceso a servicios de salud, educación, programas sociales y derechos políticos.
De acuerdo con datos del propio INEGI, en México hay 2 millones de nacimientos cada año, lo que convierte al Registro Civil en una de las instituciones con mayor impacto directo en la vida de la población. El acta de nacimiento es el primer documento oficial que reconoce legalmente a una persona y es indispensable a fin de tener servicios de salud, educación, seguridad social, programas de bienestar, o ejercer derechos políticos, como el voto.
Sin embargo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señala que 5 % de los nacimientos en México no se registran de manera oportuna, situación que afecta principalmente a comunidades rurales, indígenas y en condiciones de alta marginación.
La falta de registro oportuno limita el acceso a derechos y agranda la desigualdad social, lo que subraya la relevancia de fortalecer la aplicación de la Ley del Registro Civil.
El INEGI documenta que anualmente se celebran 500 mil matrimonios y quedan oficializados 150 mil divorcios en el país, mientras que las defunciones superan las 800 mil por año. Estos datos reflejan la magnitud de la función registral y su papel central en la planeación de políticas públicas, ya que la información que genera es clave para áreas como salud, desarrollo social y demografía.
En los últimos años, el Registro Civil ha experimentado un proceso de modernización. La digitalización de actas facilita que millones de personas puedan consultar e imprimir sus documentos oficiales en línea, incluso desde el extranjero. Este avance beneficia a la población migrante, al facilitar trámites legales y administrativos sin necesidad de acudir físicamente a una oficialía.
En un país con más de 126 millones de habitantes, la Ley del Registro Civil sigue siendo una pieza clave para garantizar la certeza jurídica, fortalecer el Estado de derecho y asegurar que ninguna persona quede excluida del reconocimiento legal. Más allá de un trámite administrativo, el Registro Civil es la puerta de entrada al ejercicio pleno de los derechos y a la construcción de una sociedad justa e igualitaria.
La Ley Orgánica del Registro Civil en México fue promulgada inicialmente el 27 de enero de 1857 por Ignacio Comonfort. Sin embargo, la consolidación definitiva del registro civil como institución secular ocurrió el 28 de julio de 1859, cuando Benito Juárez promulgó la Ley sobre el Estado Civil de las Personas en Veracruz, separando los asuntos civiles de la Iglesia.