Aída Espinosa Torres
Como parte del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, y el Día Mundial de la Actividad Física (6 de abril), la Comisión dedicada a esta disciplina en la Cámara de Diputados, presidida por la diputada Paola Michell Longoria López (MC), organizó, entre otras actividades, el “Foro con Atletas de Alto Rendimiento”, con la finalidad de escuchar la historia de competidores que han puesto en alto el nombre de México y, a la vez, motivar a los jóvenes a romper sus inseguridades, temores y dudas que les impiden alcanzar el éxito en cualquier disciplina.
Resaltó que las autoridades deportivas tienen la responsabilidad de generar políticas públicas que acerquen a más niñas, niños y jóvenes al deporte. “Tenemos que alejarlos de la delincuencia organizada y ayudarlos a desarrollarse plenamente para su futuro, crear una cultura que ponga, al igual que otras actividades de desarrollo humano, al ejercicio como la herramienta prioritaria de crecimiento económico, de pacificación, de salud, pero, sobre todo, de respeto”.
En este sentido, dijo que presentó una iniciativa a fin de promover que todas las autoridades relacionadas con el deporte generen protocolos para prevenir el acoso, el hostigamiento y la discriminación hacia los y las atletas; hay una deuda con las mujeres deportistas y será saldada.
De acuerdo con la Unesco, el deporte no puede seguir siendo considerado como un lujo en la sociedad, sino como una inversión importante en el presente y el futuro, especialmente en los países en desarrollo. El deporte ha desempeñado históricamente un papel central en las sociedades, ya sea en forma de competiciones deportivas, de actividades físicas o de juegos.
En agosto de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz. Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, destacó que esta institución honra los valores universales del deporte, subrayando su capacidad de fomentar una ética basada en la convivencia y la paz. Además, resaltó que la práctica deportiva no solo contribuye a mantener “una mente sana en un cuerpo sano”, sino que desempeña un papel esencial en la construcción de sociedades más armoniosas, algo especialmente valioso en los tiempos turbulentos que vivimos.
La UNESCO, como agencia principal de las Naciones Unidas para la Educación Física y el Deporte (EFD), promueve el deporte como una herramienta poderosa para impulsar la inclusión social, la igualdad de género y el empoderamiento de los jóvenes. Sus beneficios trascienden los límites de los estadios, alcanzan a toda la sociedad. Los valores que el deporte fomenta —el espíritu de equipo y el juego limpio— son activos invaluables que contribuyen al desarrollo y fortaleza de comunidades más justas y solidarias.