Luz María Mondragón
El 1º de julio de 1951 inició funciones el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana (Injuve), que desde 1999 se convirtió en el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve).
En el anhelo de conformar la política de atención a los jóvenes, se volvió imperativa la existencia de una institución responsable de dar unidad y coherencia a la gama de instrumentos que la legislación establecía y de crear los recursos necesarios para promover, coordinar, evaluar y planificar acciones y programas especialmente diseñados a la juventud.
En el sexenio de Miguel Alemán Valdés se creó el Injuve, que consolidó las actividades realizadas por más de 20 años en la Secretaría de Educación Pública.
El 29 de diciembre de 1976, el expresidente José López Portillo transformó el Injuve en el Consejo Nacional de Recursos para la Atención de la Juventud (CREA).
En diciembre de 1988, el CREA desapareció por decreto presidencial. Sus funciones pasaron a la Dirección General de Atención a la Juventud dentro de la Comisión Nacional del Deporte (Conade).
El 6 de enero de 1999, en el sexenio de Ernesto Zedillo, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud.
En México hay más de 30 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años. Representan el 30% de la población. En 2020 se les reconoció como grupo poblacional constitucionalmente relevante. Sus retos: empleo formal digno, vivienda, educación, seguridad social.
Durante la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados se lograron reformas constitucionales que establecieron que las personas jóvenes son sujetos de derechos. Especialmente la reforma a los artículos 4º y 73 de la Constitución, en materia de juventud (DOF, 24 de diciembre de 2020). El primero establece que el Estado promoverá el desarrollo integral de las personas jóvenes, a través de políticas públicas que propicien su inclusión en el ámbito político, social, económico y cultural del país.
Actualmente falta concretar un documento jurídico fundamental para garantizar el pleno ejercicio y la defensa de sus derechos: la Ley General en Materia de Personas Jóvenes.
Las becas Imjuve promueven equidad e inclusión educativa. Son una oportunidad para los jóvenes que buscan continuar la educación y mejorar sus posibilidades de empleo. Ofrece apoyo financiero a estudiantes de entre 12 y 29 años provenientes de hogares de bajos recursos. Hay modalidades, desde secundaria hasta estudios de posgrado. Son una puerta abierta hacia el desarrollo académico y personal de la juventud.
En el ciclo 2025-2026, la convocatoria de becas Imjuve incluye oportunidades de financiamiento. Destacan las de manutención, que ayudan a cubrir colegiaturas e inscripciones, así como programas específicos para estudios en el extranjero, que brindan un apoyo integral.
*Becas de manutención: Destinadas a cubrir costos de colegiaturas y otros gastos escolares básicos para estudiantes de nivel medio y superior.
*Becas para estudio en el extranjero: Incluyen las convocatorias Imjuve-ONU e Imjuve-Japón, con transporte, hospedaje y apoyo económico.
*Becas para estudios técnicos: Respaldan a quienes buscan capacitarse en una carrera técnica u obtener un diploma que les facilite acceder al mercado laboral.
*Becas para posgrado: Dirigidas a jóvenes que desean estudiar una maestría o especialización, ofreciendo financiamiento para cubrir sus estudios avanzados.
Requisitos
-Tener entre 12 y 29 años.
-Estar inscrito en un programa educativo correspondiente a la modalidad de la beca a la que se aplica.
-Demostrar que se proviene de un hogar de bajos recursos, limitando la capacidad para cubrir los gastos educativos.
-Presentar documentación que incluye identificación oficial, comprobantes de ingresos y constancias de estudio.
Los jóvenes, clave de la transformación
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador del Grupo Parlamentario Morena, diputado Ricardo Monreal Ávila, impulsa programas y seminarios en beneficio de los jóvenes, porque “son la clave para continuar el proceso de transformación que vive México”.
En el marco de la IV edición del seminario “Jóvenes dialogando por el segundo piso de la transformación” (realizado en la Cámara de Diputados) expresó: “Es muy importante que participen en la vida pública del país para la renovación de líderes, funcionarios, dirigentes sociales y políticos”.
Las y los participantes son seleccionados de acuerdo con “sus aptitudes y su capacidad, con ensayos, con participación directa; nadie los recomienda, salen en razón de sus méritos y se encuentra una veta enorme de jóvenes que seguramente van a continuar con el proceso de transformación que vive el país”.
Resumió: “Yo soy de los que piensa que México necesita una renovación de liderazgos. Yo soy de los que piensa que necesitamos nueva actitud. Esta renovación indispensable de liderazgos traerá un proceso de renovación política, de renovación en las actitudes, de renovación en los resultados. Esta forma de prepararnos y adentrarnos a la discusión política de alto nivel es muy importante.
Estos ejercicios son como cursos intensivos de política”.