Se veía lejano, pero finalmente tenemos resultados de la revocación de mandato. Un ejercicio que para la clase política fue de gran interés, pero que para la ciudadanía fue una batalla entre el gobierno y la oposición. ¿Cuáles fueron las reflexiones más importantes?
Para hablar de lo sucedido el pasado domingo 10 de abril debemos, como diría el gran filosofo de Güemes, empezar por el principio. Para que exista la revocación de mandato se tuvo que dar una reforma a nuestra Constitución, y para ello se requirió de los votos de la oposición. Para este caso en particular todos los partidos políticos, todos, votaron a favor. Es decir, hubo un gran consenso nacional para que este ejercicio democrático exista en nuestro país.
Salí a votar este domingo por tres razones. La primera, por hacer honor a las luchas sociales que han exigido una democracia que trascienda lo representativo y genere herramientas de participación directa como termómetro recurrente de la gente y su sentir. Fui con la convicción de que cualquier oportunidad para hacer escuchar nuestras voces como sociedad debemos tomarla sin rechistar.