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La amenaza a las libertades


Alejandro Animas Vargas / Profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

Algo ha ido cambiando en el vecino país del norte. La idea de que Estados Unidos es el paladín de las libertades está más que en entredicho al interior de esa nación. En las últimas décadas, los grupos más conservadores de extrema derecha han ido ampliando su presencia en la sociedad partiendo de la concepción de que “el cambio es una amenaza para la identidad” (Oakeshott, 2009). Estos grupos, claramente quieren imponer una agenda totalmente regresiva en términos de libertades.

El pasado 24 de junio la Suprema Corte de los Estados Unidos revocó el derecho constitucional al aborto que tenían las mujeres desde hace 50 años, dejando en libertad a cada uno de los estados a decidir si se permite o no el referido derecho.

Como suele suceder, lo anterior es producto de las transformaciones sociales que se han venido dando. Lo que empezó casi como una broma, el movimiento creacionismo de finales del siglo pasado (una actualización de la vieja disputa entre quienes se oponen a la teoría de la evolución de las especies de Darwin señalando que la vida en el mundo solo podía ser producto de un diseño inteligente, de una creación) fue tomando fuerza en varios estados. Y ni siquiera era un tema nuevo, es una discusión que ya se había visto desde la película Heredarás el viento en 1960.

Luego vino la época del Tea Party a fínales de la primera década de los dos mil. Este movimiento conservador encontró espacios en el partido republicano, aunque se veían a sí mismo como RINO (Republicans In Name Only), impulsaba una agenda económica y la defensa a ultranza de las libertades individuales por encima de lo colectivo, aunque no apoyaba la libertad de elección de la mujer sobre la maternidad.

Posteriormente llegó la época de Donald Trump, con esta visión polarizante de que las clases políticas y económicas, los de pensamiento progresista, los liberales, los laicos, los migrantes, las minorías raciales, las instituciones y la democracia misma, todos ellos eran el enemigo del pueblo (Klein, 2021). Trump pudo poner a 3 de los 9 jueces que componen la Suprema Corte, rompiendo el equilibrio en cuanto a posturas ideológicas, y formar una mayoría conservadora.

Por su parte, la izquierda liberal tuvo su gran momento cuando en los años 60 se diera el gran movimiento en favor de la libertad sexual, de los derechos civiles de los afroamericanos, de  las mujeres, de las minorías, así como la oposición a la guerra de Vietnam. Uno de los efectos positivos fue que en 1973, la Suprema Corte reconocieron la legalidad del aborto, lo que era una medida en favor de la libertad de elección de las mujeres.

Tal pareciera que a partir de ese momento, la izquierda liberal estadounidense perdió cohesión ideológica. Hoy la podemos ver enfrentada, por ejemplo, entre quienes están a favor de un New Green Deal y quienes están a favor de imponer impuestos más altos a los multimillonarios. En este escenario, las fuerzas se han cargado del lado de la extrema derecha conservadora, donde prohibir el aborto es solo uno de sus objetivos (Forti, 2022).

La revocación de derechos en un país occidental es algo que parecía solo existir en la mente de los novelistas. Sin embargo, la realidad nos está mandando una serie de alertas. Los movimientos ultraconservadores pueden parecer marginales durante un tiempo, pero si simplemente hacemos como que no importa, en algún momento, con el paso de los años, se pueden dar las desafortunadas coincidencias que los impulsen y les den la fuerza suficiente para imponer su agenda, especialmente en el tema de las libertades, como el derecho al aborto, la equidad de género, etc.

En México se han ido avanzando en una serie de derechos a favor de despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo, de reconocer los matrimonios igualitarios y otros más. Sin embargo, no podemos ser indiferentes ante lo que está pasando en Estados Unidos. No solo es el fallo de la Suprema Corte, sino la constante campaña de normalización de las ideas de la extrema derecha. La defensa de los derechos nos exige un apoyo permanente.

Forti, S. (2022). Extrema derecha 2.0. Qué es y cómo combatirla. Madrid: Siglo XXI.
Klein, E. (2021). Por qué estamos polarizados. Madrid: Capitán Swing.
Oakeshott, M. (2009). La actitud conservadora. Madrid: Sequitur.


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