Juventina Bahena
Poco paciente, pero profesional, responsable, incisiva y le gusta destacar sin molestar a los demás, así es como se autodefine Cecilia Hernández Delgadillo, reportera de Línea Política en la Cámara de Diputados, quien ejerce un periodismo responsable, transparente, neutral y nos muestra un lado filantrópico con el que demuestra su amor a los “peluditos” para quienes creará una fundación que se encargue de su cuidado y protección.
Cecilia empezó a ejercer el periodismo hace más de 28 años en “esta carrera tan bonita, tan hermosa, que me ha traído muchísimas satisfacciones” -dice- y en la que tampoco faltaron los acontecimientos tristes como la pérdida de muchos de sus compañeros en la pandemia de Covid.
—Muchos de ellos fueron mis maestros, me cobijaron cuando salí de la universidad. Cuando era estudiante escuchaba en Radio Mil las entrevistas que hacía Sergio Perdomo. Al egresar de la Facultad de Estudios Superiores de la UNAM me integré al periodismo político-electoral. En el medio periodístico he tenido la fortuna de trabajar con Adela Micha, Alejandro Cacho, Víctor Trujillo, Abraham Zabludovsky, sobre todo estos dos últimos me ayudaron mucho en mi carrera; son personas muy inteligentes, hombres muy sensibles, muy solidarios con el género femenino. Con ellos se puede platicar de muchas cosas: películas, libros, te cuentan anécdotas y todo ello ha servido para impulsarme y darle ese plus de querer ser mejor, de instruirme, de conocer la fuente.
Ubicaba muy bien a los políticos de aquella época, pero me impresionaron personajes como Cuauhtémoc Cárdenas, de quien tuve la oportunidad de cubrir sus giras presidenciales, o Gilberto Rincón Gallardo, una persona muy inteligente, amable, un caballero. A nivel internacional tuve la oportunidad de cubrir la gira de trabajo de Bill Clinton; después fue Barack Obama y luego Michelle Obama.
Qué tal la brecha generacional con los jóvenes, que vienen pisando fuerte, pero ¿cuáles son las ventajas que puedes tener sobre ellos y qué ventajas te llevan?
La brecha generacional con los jóvenes es muy grande, sobre todo porque ellos vienen muy preparados, “muy avispas”. Cuando inicié en los medios, usábamos unas grabadoras Marantz, enormes y pesadas y los celulares eran unos verdaderos tabiques. Cuando teníamos que transmitir había que quitarle la cajita al teléfono y conectar los “caimanes” para pasar el audio completo de la grabadora a la línea telefónica o si no, de plano poníamos el teléfono directo a la bocina y con el conteo de prueba mandábamos el audio antes para que los compañeros en cabina pudieran regular el volumen y darles un aviso de donde debían soltar el audio.
Me parece que estas experiencias son de gran ayuda para los jóvenes porque lo que hemos vivido se compensa con lo que ellos traen. Ellos vienen muy ágiles, muy preparados en redes sociales, pero les falta un poquito de experiencia y conocer el campo, cómo son los políticos, los economistas, los empresarios, las actrices, los cantantes. Cuando empecé a reportear no sabía qué era un guion, una nota de radio y me ayudaron muchísimo, cosa que tengo que agradecer.
También hay abuso de las redes sociales porque, aunque hay inmediatez en el manejo de la información, no profundizan en el tema, las entrevistas o los reportajes; se van luego luego a la declaración. Entonces, se compensa la experiencia con la habilidad que tienen en el manejo de sus redes sociales. En ese sentido, creo que vamos más o menos parejos.
Si las redes sociales manejan información superficial y poco se lee prensa escrita ¿qué espacios hay para publicar un reportaje, una crónica, un artículo u otro tipo de texto con contenidos más serios?
El periodismo se ha adaptado precisamente a estas nuevas formas de comunicar. Antes teníamos el periodismo escrito, ahora lo tenemos en las pantallas, en los celulares, en las computadoras, en las laptops y en lugar de tener la información en papel, en un periódico, la tenemos en los móviles. Las redes sociales tienen la ventaja de transmitir quizás a través de mensajitos con un corte de imagen, nosotros transmitimos la nota completa, el reportaje, la crónica de lo que está sucediendo; mandamos la nota completa, con fotografía, texto y video. Entonces ahí hay una pequeña diferencia.
¿Qué es lo que dignifica la política y al trabajo legislativo?
Es difícil y complicado dar una respuesta, porque no se puede comparar a legisladores de antes, como Porfirio Muñoz Ledo, con los que están ahorita. Él era un personaje culto, preparado, sabía idiomas y ahorita hay muchos que llegan a la política por acompañar a otras personas en su carrera política, como una especie de pago. Creo que para dignificar a la política hay que tener valores morales para representar al pueblo y las necesidades de quienes votaron por ellos. Que lleguen asesores que ocupen su tiempo libre en prepararse, que lean, al igual que los compañeros reporteros, que conozcan su fuente, que conozcan a detalle las iniciativas, las comisiones. Esto dignificaría mucho la política, que verdaderamente trabajen por el bien común del pueblo.
¿De las iniciativas que se aprobaron en este periodo ¿cuáles te parecieron más importantes?
Para mí, las más importantes, no por su trascendencia sino por la afectación que se va a tener es la reforma al Poder Judicial y la desaparición del INAI, porque hay instituciones que son fundamentales para la vida de un país y de su pueblo, y sobre todo, para la rendición de cuentas; como en todos lados, hay fallas, pero ello no significa que destruyas lo que ya se tiene, lo que se puede hacer es investigar bien dónde hay abuso de confianza, nepotismo, corrupción y subsanar eso, no destruir lo que ya se tiene. Las instituciones no deben ser un apéndice del gobierno, deben ser neutrales, intocables.
¿Tú crees que las personas constituyen una institución? una institución está definida por leyes, es lo que le da realmente su carácter de institución. El Poder Judicial es otro poder del Estado y la justificación para cambiar la estructura del Poder Judicial fue debido a que estaba probada la corrupción al interior de la Corte, y lo que se quiere es cambiar a los servidores públicos mediante elección democrática ¿no crees que es suficiente justificación?
Te lo contesté en la pregunta anterior, sí hubo mucho abuso, nepotismo, corrupción, que dieron pie a estos cambios, pero las personas que lleguen tienen que ser las más preparadas, no las más votadas. Que cambien lo que tengan que cambiar, pero no destruyan y elijan al más preparado para que en el momento que cualquiera acuda a esas instituciones para protegerse de un abuso sea efectivamente protegida; que lleguen los mejores, los más preparados, no los más votados, porque cualquiera puede decir, yo traigo 30 votos o tres mil y con esos votos voy a ser ministro. No, en esos temas hay que ser serios.
Entonces ¿tú crees que la gente no tiene capacidad para discernir y se va a dejar manipular para votar por una persona?
Desgraciadamente sí. Me preocupa que la votación va a ser súper complicadísima. Si no te das el tiempo para conocer quién es tu candidato presidencial ¿tú crees sinceramente que te vas a dar el tiempo para conocer a 30 o 50 personajes en una casilla? ¿Cuánto tiempo te vas a llevar en una casilla para votar por todos ellos? Imagínate la “colísima”. Esto va a generar abstencionismo y lamentablemente aquí lo que va a suceder es que quizás con 2, 3 o 5% de las personas que acudan a votar la van a dar por válida y válida sería que de un padrón electoral el 65% hayan acudido a escogerlos.
Bueno, antes lo hacía una sola persona y era el Presidente.
Eso no lo sé. Yo no sé si lo hacía el Presidente, porque al menos yo nunca he dejado de votar. Siempre me he dado mis tiempos. Hay que ejercer el voto, hay que ejercer nuestros derechos.
En la situación actual ¿hay algo que te perturbe?
Que la gente ya no se dé el tiempo de enterarse bien de las cosas, que le dé prioridad a otros asuntos, que no se involucre en situaciones coyunturales para el país; que solo por el hecho de verse favorecida por unas cuantas ayudas gubernamentales ya no se den el tiempo para prepararse. Veo generaciones que simplemente se dedican a estirar la mano y en lugar de utilizar esa ayuda que se les proporciona para instruirse, para capacitarse, para prepararse, para ayudar a la gente, a su gente, a su familia, no lo hacen. Me preocupa la falta de valores. Antes te dirigías a tu vecina, “oiga, Lupita”; ahora le dicen “Oye Lupe”, se ha perdido mucho el respeto a las personas, a los adultos mayores, a los animales.
En un mundo que cambia vertiginosamente, ¿qué certeza del futuro tenemos? ¿El pasado fue mejor?
Tener certeza del futuro creo que es tratar de controlar algo que está fuera de ti. Lo que sí puedes controlar es lo que haces en el presente, porque tus acciones, lo que tú hagas con las personas, lo que tú hagas con la información influye en el presente y en el futuro. Entonces, creo que para tener certeza del futuro es prepararse para la vejez, para darle una buena educación a los nietos, a los hijos, para que puedas terminar bien tus días, cerrar tu ciclo profesional, familiar, bien.
Y como dice la Presidenta y el expresidente, hay que ser más cercanos a la gente; fuera rencores, fuera envidias, cerrar filas; que todos cerremos filas con todos, porque eso es lo que verdaderamente importa, ser buenos mexicanos, ser buenos ciudadanos, ser buenos seres humanos, con nuestro entorno. Ser buen ejemplo con los jóvenes, con los ancianos; yo siempre he dicho que soy lo que soy gracias a mis padres, por la educación que me dio el gobierno, y es tan bonito, me siento tan agradecida. Soy una mujer muy agradecida, muy afortunada.
Ceci es una persona sensible y altruista que ha dado los primeros pasos para crear una fundación que proteja a los “peluditos”, como llama a los perritos abandonado en la calle, a los que, junto con otros vecinos, les da de comer.
— Sabemos que hay muchos animalitos abandonados, no les tienen paciencia o por otras circunstancias los arrojan a las calles. Hay otros que están en situación muy vulnerable y lo que hacemos es rescatarlos, llevarlos al veterinario para que los vacunen, que los esterilicen, que los pongan muy bonitos y después buscarles un hogar, una familia que los acoja, que los quiera, una casita para que les den una oportunidad más. Siempre se entregan bajo protocolo.
Son animales muy agradecidos, animales muy vulnerados, sobre todo en las noches es cuando tratamos de darles refugio en las casas de varios vecinos que los quieren, que los ayudan y, sobre todo, porque los agreden. Les hemos hecho casitas con lonas, con cartones, basura electoral que nos han donado muchas bancadas, con las que construimos casitas de reciclaje. También nos dan croquetas, camitas, cobijitas.
Agradezco mucho a mis compañeros de la sala de prensa su ayuda para que los cachorros pasen una Navidad sin tanto frío o en tiempo de lluvias o de mucho calor, los resguardan también.