Trabajo Legislativo / Entrevista


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Dirección General de Asuntos Jurídicos El escudo legal de la Cámara


Luz María Mondragón


Los cien días que cambiaron la historia. Desde septiembre la LXVI Legislatura ha aprobado reformas constitucionales que inauguran un México inédito en el siglo XXI, a través de un nuevo marco normativo. 

El maestro Adolfo Román Montero, Director General de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Diputados, ofrece un testimonio del significativo papel del área a su cargo en este punto de inflexión de la historia contemporánea nacional.

Asimismo, en entrevista con Cámara, periodismo legislativo, revela las claves del trabajo en la Dirección General de Asuntos Jurídicos (DGAJ).

¿La Dirección General de Asuntos Jurídicos por qué es fundamental y cuáles son sus objetivos principales?

Para mí es el área administrativa más importante de la Cámara.  Es una de las siete direcciones generales que dependen de la Secretaría General Administrativa, pero es la encargada de la defensa y asesoría jurídica de los Órganos de Gobierno de la propia Cámara, así como de las y los diputados. ¿Cuáles son los principales Objetivos?: una defensa jurídica de alto nivel, con mucha calidad, cohesión y comunicación transversal con todas las áreas del Congreso de la Unión. 

Reitero: esta dirección es la más importante porque todas las áreas en algún momento cruzan con el Jurídico, todas tienen la necesidad de asesoría jurídica o de un abogado, siempre.

¿Cuáles son los retos de la DGAJ en esta LXVI Legislatura?

Yo recibí el área con tres amparos en contra de la reforma constitucional en materia del Poder Judicial. Actualmente tengo más de 700, en menos de dos meses hemos recibido 737 amparos. El mayor reto en la Dirección General de Asuntos Jurídicos es ganar esos amparos y dar asesoría jurídica de calidad al Poder Legislativo.

¿Ante los nuevos retos, es suficiente el personal de la DGAJ?

Somos 89. En este momento es insuficiente, pero nos damos abasto. Necesitaríamos más manos para el número de amparos, porque esperamos todavía que nos lleguen más en contra de la reforma de supremacía constitucional. Y por el tema de los órganos autónomos. El trabajo se va a multiplicar para 89 personas, pero le echamos muchas ganas. Trabajamos todo el día para sacar los temas adelante.

Prácticamente van a trabajar las 24 horas  

25/8 le digo a mi equipo.

¿Cómo hacer más eficiente el trabajo en esta área?

Lo principal es lograr un equipo cohesionado. Siempre he dicho que convivimos más con los colaboradores que con nuestra familia. Estamos trabajando en mejorar las condiciones laborales de nuestro equipo. Lo fortalecemos con incorporaciones en áreas sustanciales. La idea es tratar que todos trabajemos a gusto, con buenas instalaciones, en constante actualización y capacitación. Acabamos de firmar un convenio, no como DGAJ, sino como Cámara, con la Escuela Judicial Electoral. El 80 por ciento de los abogados se inscribieron a la maestría en derecho electoral.

En la DGAJ tenemos tres direcciones. La Dirección de Contencioso y Procesos Constitucionales, la Dirección de Servicios Legales, la Dirección Consultiva y la subdirección de Asuntos Jurídicos. Más subdirecciones.  Todas estas áreas están destinadas al servicio de la Junta de Coordinación Política, de la Mesa Directiva, de la Secretaría General y de las y los 500 diputados, porque también ellos requieren asesoría, a veces hasta en temas personales. Por ejemplo, un diputado denunció que fue asaltado en la carretera México-Querétaro y le dimos asesoría.

Llevamos los asuntos laborales. Tenemos alta tasa de juicios ganados. Asimismo, los contratos que firma la Cámara, en materia de licitaciones, civil, mercantil. Todos son revisados por esta área. Cualquier error sería nuestra responsabilidad. Por eso es muy importante que la DGAJ tenga buena comunicación con todos los Órganos de Gobierno y con los entes administrativos.

¿Cuáles son las metas para los tres años de la LXVI Legislatura?

Una de las metas que yo tracé es lograr una comunicación y coordinación horizontal y transversal con las comisiones, los órganos de gobierno y todas las áreas administrativas de la Cámara de Diputados, a fin de eficientar tanto los procesos internos como la defensa jurídica y económica de la institución. En el caso de las comisiones legislativas se les da asesoría cuando lo solicitan. Ejemplo: en materia de juicios políticos (Sección Instructora), ya tuvimos un primer acercamiento de coordinación con ellos.

¿La DGAJ tiene tareas en el ámbito internacional?

Sí, por supuesto. Estamos en un momento muy importante no sólo para la Cámara sino para el país. Las reformas constitucionales que se han aprobado nos obligan a aplicar el derecho comparado, pero también a actualizarnos día con día. Aquí tenemos un área de consultoría que revisa la normatividad tanto de los estados de la República como la internacional para poder tener nosotros información actual, veraz y que le sirva eficientemente a la Cámara.

Por ejemplo, respecto a la reforma constitucional en materia Poder Judicial, seguimos puntualmente por Internet la audiencia de conciliación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Nosotros no fuimos requeridos, lo hizo la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República por parte del Estado Mexicano, pero le damos seguimiento a todos esos procesos, así como a los precedentes. Hay que estudiar no solo el derecho mexicano sino el derecho internacional, más ahora con estas reformas.

Respecto de las principales gestiones que realizan representando a la Cámara hacia el exterior, ¿qué nos puede comentar?

¿Cuáles son las principales gestiones?: la defensa jurídica. Aquí tenemos juicios civiles, juicios laborales, cuando algún excolaborador de la Cámara, demanda.  En la vía civil el tema de contratos, tenemos los amparos, múltiples procesos constitucionales como son las acciones de inconstitucionalidad, las controversias constitucionales, los juicios electorales.  Tenemos un área de contencioso. Es decir, hacia afuera tenemos todo un bagaje y un equipo que asesora y representa a la Cámara en todos los ámbitos del derecho.
Usted lleva poco tiempo aquí en la Cámara, en este primer capítulo, ¿qué es lo que más le ha gustado? ¿Cuál ha sido el principal reto?

Estoy muy contento. Recibí una muy buena Dirección General y tengo un gran equipo. Trabajamos desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche. Siempre estamos en actividad constante. ¿El mayor reto?: el tema de los amparos, porque los términos son muy cortos, son muchos juicios para pocas manos, pero vamos saliendo adelante.

Usted siempre está atento a las sesiones legislativas. ¿Qué es lo que más le llama la atención?

Los debates. Aprendemos de los posicionamientos de las y los diputados de los Grupos Parlamentarios. Cada legislador tiene un perfil distinto. Uno, como abogado, se nutre de la información. Además de perfiles particulares, las y los congresistas tienen asesores variados, quienes incluso cuando sean abogados expresan pluralidad de criterios. Esta diversidad nos nutre de información para entender las diferentes interpretaciones, conocer de precedentes y sobre todo hasta para saber cuándo vamos a tener alguna controversia respecto a algún debate, reforma o dictamen.

El tiempo entre el trabajo, la familia, el deporte y la literatura

El maestro Adolfo Román Montero es experimentado navegante en los mares del conocimiento jurídico. “Permite presumirte: tengo diplomados en derecho burocrático, en derecho fiscal, maestría en ciencias penales, maestría en derecho electoral, un doctorado, sin titularme aún, en derecho electoral; trabajé en un sindicato, en el gobierno local, en alcaldías. Mi especialidad es el derecho electoral, el derecho constitucional, el derecho administrativo y las ciencias penales”.

“Me gusta el futbol y estar con mis hijos, son mis dos pasiones fuera de la Cámara de Diputados. Pero quiero decirte que mi pasión es el trabajo, soy una persona muy disciplinada; si me dices: tienes que estar de las seis de la mañana a la una de la madrugada, yo con mucho gusto”.

Al maestro Adolfo Román Montero le queda poco tiempo libre que dedica al placer de leer. Devora libros clásicos del universo jurídico. Y también goza la literatura. Entre sus lecturas favoritas: “México bárbaro”, de John Kenneth Turner.  Retrato de México a principios del siglo XX, la génesis del estallido de la Revolución de 1910. Y “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway (Pulitzer 1953), oda al espíritu del ser humano en la adversidad; ante los obstáculos de la vida, elegir no rendirse, la perseverancia, la tenacidad.     

La LXVI, una Legislatura para la historia

Heredero de un país y un tiempo nuevo, el maestro Adolfo Román Montero concluyó:

“Es una gran experiencia profesional estar en la Cámara de Diputados. Más en este momento, por las reformas constitucionales que están cambiando el Marco Normativo de México. Nos obliga a actualizarnos y nos enseña.

La verdad, yo tengo un asiento en la Jucopo y en la Mesa Directiva; tengo voz, pero no tengo voto. Asesoro a los órganos de gobierno. Es una experiencia indescriptible estar sentado en los órganos de gobierno, ser parte de la LXVI Legislatura...una Legislatura para la historia, por todo lo que se está haciendo”.


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