Juventina Bahena
El 10 de diciembre se cumplen 76 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En décadas de lucha social en nuestro país se ha ido extendiendo en la Constitución este catálogo de garantías porque en el ámbito del derecho positivo un derecho no es exigible si no es reconocido en nuestra carta magna, así lo dispone el artículo 1°. Alrededor de 30 artículos los registran, regulan y tutelan. Más allá de este principio legal, muchas veces parece que carecen de un asidero sólido y vagaran en el universo deóntico. Por ello, rara vez nos planteamos qué sucede en el caso de que mi derecho y tú derecho entren en conflicto. ¿Cómo se resuelve?
Esta colisión se puede ejemplificar con el caso reciente de magistrados, jueces y empleados del Poder Judicial Federal (PJ) que se fueron a paro de labores durante dos meses con el argumento de que la reforma al PJ vulneraba sus derechos humanos. Siendo servidores públicos y por la naturaleza de su actividad, los tribunales estaban obligados a “emitir resoluciones de manera pronta, completa e imparcial”, como lo estipula el artículo 17 constitucional. Pero cerraron los juzgados.
La diputada Mary Carmen Bernal (PT) nos habla de este tipo de pugna que no parece tan inusual.
—Estamos en presencia de una colisión de dos derechos fundamentales que están consagrados en nuestra Constitución; por un lado, el derecho a la libre manifestación cuando consideren que les está siendo vulnerado algún derecho constitucional. Por otro, tenemos el derecho de acceso a la justicia. Aquí aplica un principio muy coloquial si se quiere, pero aceptado socialmente, que tus derechos terminan donde inician los míos.
Aclara que no están en contra de las movilizaciones. “Los mexicanos y las mexicanas tenemos ese derecho, sin embargo, tenemos que medir los alcances y, sobre todo, que haya motivos específicos, pero en este caso se trataba de un asunto meramente político que venía desde una cúpula que logró movilizar a la base, pero realmente nunca hubo una afectación directa.
“Llegaron a decir que se les estaban violentando derechos humanos garantizados en el artículo primero constitucional. ¿Pero y tú qué estás haciendo? Estás violentando el derecho a la libertad de una persona y no solamente una, sino cientos de miles. Estás violentando el derecho humano a la libertad de alguien, porque mientras tú marchas, probablemente ese día se llevaba a cabo la audiencia de una persona que pudiera ser inocente y ya no se llevó a cabo porque el término feneció”.
Los cuestionamientos de la diputada petista ilustran los daños causados a miles de ciudadanos debido a las audiencias que se perdieron y a la cantidad de personas que están en prisión esperando su audiencia.
—¿Cuántas personas perdieron la oportunidad de demostrar su inocencia en alguna audiencia? ¿Cuántos términos vencieron porque pararon el reloj del Poder Judicial? Dicen que se violentó su derecho al trabajo, pero ellos violentaron derechos fundamentales como la vida, la libertad, el patrimonio de las personas. Y solamente me refiero al ramo penal, donde se salvaguarda la vida y la libertad, pero también afectaron temas civiles, el patrimonio, el estado civil de las personas. ¿En términos fiscales, cuántos términos precluyeron? Por supuesto que hubo una afectación importante.
¿Hay algún mecanismo del que se puede echar mano para evitar o solucionar ese tipo de conflictos entre un derecho y otro? En este caso fueron derechos colectivos y quedó en el ambiente una sensación de “no pasa nada” ante acciones que afectan de manera grave.
—Sí existen, pero son ellos mismos quienes tienen que resolver, porque estamos hablando de amparos, controversias, pero ellos mismos tienen que resolver. Hubo un perjuicio y el único mecanismo que al final funcionó fue el de la presión. La misma Presidenta consideró que era suficiente, que ya tenían mucho tiempo marchando sin un motivo real, sin que hubiera sanciones ni descuentos.
“Quien representa el Poder Judicial movió a las y los trabajadores y es lamentable que la ministra presidenta y los otros siete ministros y ministras propiciaran esta movilización y ahora se retiran. Si su lucha era justa ¿por qué se van? ¿Por qué no se esperan al final? Saben que si no se van ahora, se retiran prácticamente sin nada. Esta decisión los pinta de cuerpo completo, no tienen un compromiso genuino ni verdadero, ni con la lucha social ni con las y los trabajadores. Se trata de intereses personales y de grupo. Ese movimiento se dio de arriba hacia abajo, no surgió de manera natural como surge un movimiento social, como surge una manifestación, de abajo hacia arriba”.
Mary Carmen Bernal hace notar un fenómeno social nunca antes visto en el Poder Judicial.
—En los últimos días estuvimos ante un fenómeno social que nunca antes se había visto, que trabajadoras y trabajadores del Poder Judicial Federal se manifestaran en las calles. Es un acto que celebramos porque era un poder que regularmente la sociedad no visibilizaba, pues aun cuando entremos en contacto directo con los juzgados, no conocemos al juez, solo su nombre y la firma en alguna resolución o sentencia, porque tiene que dar fe de lo que está pasando en algún acto legal.
“Fue un movimiento desinformado porque la reforma constitucional no vulnera sus derechos y contempla que deben ser respetados sus derechos laborales, a su vez, la Cámara de Diputados debe garantizar el recurso presupuestal para que se les sigan otorgando sus prestaciones.
“Otra consigna que se escuchó en esas movilizaciones es que la carrera judicial desaparece. Falso. Si alguien quiere ser secretario de acuerdos lo podrá hacer a través de la carrera judicial, pero ahora tendrán más oportunidad porque antes solamente podía ingresa si eran familiares de un ministro, un magistrado o juez. El nepotismo en el Poder Judicial está en un 67 por ciento donde menos se registra, porque hay estados donde hasta un 80 por ciento de su plantilla son familiares, donde están el juez, el hijo, la hija, la hermana, el hermano, el sobrino, la cuñada, hasta la suegra; es un tema grave.
“Defendieron mucho la carrera judicial, pero si lo asociamos con el nepotismo se pone en duda la carrera judicial. Con esta reforma, el nepotismo se prohíbe y quien quiera ingresar al Poder Judicial federal, quien realmente tenga la capacidad, el talento, y las ganas, lo va a poder hacer, sin necesidad de ser familiar de absolutamente nadie.
“Con la reforma, si alguien quiere ser juzgador, juez de distrito, juez de circuito, magistrada, magistrado, ministra, ministro, pues se va a tener que someter a una elección en donde el pueblo lo designe. Todos los cargos al interior de un juzgado van a seguir existiendo a través de la carrera judicial. Pero ahora, de manera transparente, donde se abra la oportunidad a hombres y mujeres para ingresar a un lugar donde parecía imposible si no tenían un familiar al interior.
“Otro tema grave es el acoso sexual como práctica constante al interior del PJ. Las mujeres que son acosadas van a tener la oportunidad de dejar de seguir esa ruta porque también consentían ciertas situaciones con tal de estar en algún espacio. Eso se tiene que terminar porque es violencia”.