Luz María Mondragón
El diputado Carlos Ventura Palacios Rodríguez (Morena) dialogó con Cámara, periodismo legislativo sobre el momento histórico que vive la relación México-Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad. Y aportó claves sobre esta nueva era entre ambas naciones.
Particularmente puso el acento en una cuestión fundamental: el tráfico de armas de Estados Unidos a México. Rotundo, precisó: Es hora de hacer más. Tiene que haber controles, candados, regulación. Seguimiento de cada arma que se compra. Que las armas que vendan las armerías no se puedan pagar en efectivo, sino sólo bajo el sistema bancario. Que se paguen vía transferencias o pagos con tarjetas de crédito o débito.
Dejó claro: Estados Unidos debe presentar resultados concretos y contundentes sobre su compromiso para rastrear, investigar y sancionar el tráfico de armas a México. Particularmente sobre el rastreo de los recursos económicos. Quiénes adquieren esas armas que terminan en nuestro país.
El legislador aportó una radiografía del problema. Ilustró:
Según la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), 74 por ciento de las armas que llegan desde Estados Unidos a México provienen de tres mil armerías de California, Arizona, Nuevo México y Texas. Es un negocio que supera los 6 mil millones de dólares.
Destacó avances. Como la denuncia que en 2021 presentó el exsecretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, ante la Corte de los Estados Unidos y en los estados. Es muy importante decir que estas demandas han tenido el respaldo de más de 30 fiscales de la nación vecina. No solamente es un esfuerzo del gobierno mexicano. Ambas naciones apoyan la denuncia contra el tráfico de armas.
¿El objetivo final? Lo que buscamos es la regulación. Candados, controles. Debe haber control de cada arma que se vende. En Estados Unidos cualquier persona puede comprarlas y pagar en efectivo. Hay pocos registros. No hay seguimiento de quién adquiere, qué tipo de productos compra. Incluso se venden armas de uso exclusivo del Ejército mexicano a ciudadanos de ambos países.
¿Qué planteamos? Que haya control. Que las armas que vendan solamente se puedan pagar bajo el sistema bancario, vía transferencias o con tarjetas de crédito o débito. Que no sea en efectivo, como las consigue el crimen organizado mexicano.
El tráfico ilegal de armas es un problema que deben atacar las dos naciones porque afecta a ambas. A nosotros nos aumenta la problemática de seguridad pública, la violencia e inseguridad en México incrementa por el tráfico de armas, municiones y artefactos explosivos que provienen de Estados Unidos.
A ellos los daña en la crisis de salud por el consumo de fentanilo, negocio de la delincuencia organizada que tiene poder de fuego, de corrupción, a partir de las armas que les llegan de Estados Unidos.
Advirtió: Las empresas armamentistas no dejarán el tráfico ilegal de armas si no tienen los controles del gobierno de Estados Unidos. Ellos no lo van a hacer de modo propio porque es un negocio de la guerra, de la muerte. Entonces, los controles tendrán que venir de parte de las autoridades norteamericanas.
El diputado Carlos Ventura Palacios Rodríguez insistió en enfrentar la crisis de tráfico de armas en conjunto a través de un diálogo binacional con legisladores de los Estados Unidos. Expandamos el diálogo bicentenario. Hay que entrar al tema del origen de los recursos económicos y el seguimiento que tiene que dar el gobierno del país vecino.
Evocó el Entendimiento Bicentenario sobre Seguridad, Salud Pública y Comunidades Seguras. Pero debe avanzar en el rastreo, investigaciones e inversiones en tecnología balística, compromisos establecidos en el acuerdo. Hay que revisar ese mecanismo. Proponemos una reunión interparlamentaria entre diputados y senadores de México y de los Estados Unidos. Hay que ir más allá, que nos digan quién compra las armas, qué cantidad, con qué recursos.
Visualizó pasos hacia adelante, a partir del reciente diálogo entre Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum. El gobierno mexicano ya tiene mayor control en la frontera, pero también se requiere de parte del vecino país. Creemos que va por buen camino. Lo que nos sacará de la crisis de inseguridad en México como la de salud en Estados Unidos es el entendimiento entre ambas naciones, la visión compartida.
Para el diputado Carlos Ventura Palacios, integrante de las comisiones de Seguridad Pública, Turismo y la de Ganadería, estamos ante una nueva era, un nuevo contexto mundial que causa reacciones y polarizaciones. A finales del siglo pasado, desde el neoliberalismo nos vendieron que era el final de las ideologías. Sin embargo, las ideologías ahora son muy importantes. Dan rumbo político y social a los proyectos sociales de los gobiernos. Sin embargo, reconoció que actualmente hay un endurecimiento de las ideologías, tanto de derecha como de izquierda, y también de los populismos. Se han ido radicalizando, ocasionando polarizaciones.
Reflexionó: En este contexto, México juega un papel muy importante. Aunque estamos vinculados y gobernados por un movimiento de izquierda (Morena) debemos tener claro que somos los principales socios comerciales de Estados Unidos, uno de los principales exponentes del neoliberalismo, donde la derecha radical acaba de ganar abanderada por Donald Trump. Esto nos coloca en una circunstancia compleja. Somos su principal socio comercial. Somos sus vecinos.
Por lo anterior, concluyó: Tenemos que adaptarnos. No podemos actuar desde los radicalismos, ni de la derecha (como plantea Donald Trump) ni de la izquierda. Porque finalmente tenemos lazos profundos en todos aspectos.
Por eso necesitamos tener una nueva visión más que de socios, más que de vecinos, como una gran familia, aunque haya problemas complejos por solucionar (tráfico de armas, migración, economía, aranceles).
Es decir, México tiene que cuidar y privilegiar su relación con Estados Unidos, a partir de una visión compartida, primero como parte de un bloque en Norteamérica (México, Estados Unidos y Canadá). Luego, en segundo lugar, el trato, la amistad con otras naciones del mundo.
México y Estados Unidos comparten 35 millones de personas que viven en ambas naciones. Son aquellos que incluso tienen doble nacionalidad. Son mexicanos nacidos allá, hijos de paisanos, pero que ya son ciudadanos norteamericanos. Por otra parte, se trata también de norteamericanos que viven aquí, que ya tienen hijos que nacieron en México. Ejemplo: en Jalisco, toda la ribera de Chapala está llena de norteamerican@s que hasta se han casado con mexican@s.
En otro tema, mencionó que hasta ahora las deportaciones de mexicanos no han sido mayores a las de años pasados (cifras oficiales). Todavía no estamos en alarma por una oleada de deportaciones.
Mientras tanto, gobierno y legisladores apoyan a nuestros connacionales en el respeto a sus derechos humanos. Cuidar cómo debemos recibirlos. Ofrecerles oportunidades de empleo, ingreso a las escuelas, a programas de gobierno, facilidad para obtener su acta de nacimiento, CURP, credencial de elector. Todos tenemos algún pariente que nació allá, tienen sus documentos de allá, pero ni un solo documento como mexicanos.
Yo tengo un hijo que vive en California. También tengo tías, tíos, primos. Algunos de ellos o muchos de ellos pudieran ser susceptibles de ser deportados. Todos tenemos un pariente, un vecino, un amigo que está allá. Por eso nos preocupa qué trato se les está dando.
Elogió el programa México te abraza. La Cámara Diputados votó el PEF 2025 para sacar adelante estas labores. Hay recursos suficientes. Se creará una comisión de diputados que acompañará a los connacionales en EU para que se respeten sus derechos humanos, pero también aquí en México porque refieren maltrato cuando entran al país. Iremos a la frontera, a los puestos migratorios, a fin de que se dé buen trato a nuestros connacionales en aquel lado de la frontera como de la parte mexicana.
Destila orgullo: Soy de Guadalajara y le voy a las chivas. Su vida familiar idílica. El tiempo libre es para la familia: “mi esposa, mis hijas, mi madre, mis hermanas, la familia. Mis padres nos formaron como una familia muy unida. Ver cine. Sobre todo, disfrutar los deportes en conjunto. Nos gusta estar juntos en el rancho, cuidando nuestros animalitos, los borregos. El campo es un buen lugar para desestresarse lejos del ajetreo urbano.
Seguir sirviendo. Soy abogado. Profesor de bachillerato. Directivo en la Universidad de Guadalajara. Trabajé en el combate a las adicciones, en seguridad del entorno escolar. Gran experiencia con la coordinación de seguridad universitaria y las policiacas. Funcionario en la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la alcaldía de Iztapalapa. Por supuesto que me gustaría mucho ser alcalde de Guadalajara. Ser gobernador de mi estado. Los que somos políticos nos encantaría tener los más altos cargos en nuestra ciudad, en nuestro municipio, en nuestro estado.
Otra aspiración es seguir trabajando y obtener mayor conocimiento. Prepararnos muy bien para llegar a esos espacios. Ser útiles, sobre todo para la sociedad. Hoy en el Legislativo y donde nos ponga el futuro.