Aída Espinosa Torres
Con motivo del Día Internacional del Migrante, que se conmemora el 18 de diciembre, en el Rincón del Libro de la Cámara de Diputados se presentó el libro Del sur al sueño, que aborda la temática del sueño Americano Migrante, con ello se busca promover el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de los millones de personas que por distintitas razones se ven obligadas a dejar su tierra natal.
Los doctores Jorge Reyes Negrete y Aldo Enrique Cruz Báez, autores de Del sur al sueño: la epopeya de la migración poblana, nos comparten las motivaciones que los llevaron a escribir sobre un fenómeno tan complejo como la migración.
Aldo Enrique Cruz Báez, director general de la Unión de Poblanos en el Exterior, relata que, al frente del área jurídica de la asociación, detectó un profundo desconocimiento sobre las experiencias de las personas migrantes. “Se hablaba únicamente de la situación económica, de los ingresos en dólares, pero no existía una verdadera sensibilidad hacia la vivencia humana de la migración”, explica.
El libro surge de una investigación previa sobre el tema migrante y busca reconocer las aportaciones de los poblanos en Estados Unidos, así como sensibilizar a los lectores respecto de lo que enfrentan quienes deciden emigrar: separarse de sus familias y comunidades, dejar atrás todo lo conocido, llegar a un lugar donde no se habla su idioma, atravesar el desierto o el río —poniendo en riesgo su vida— y, posteriormente, adaptarse a un entorno nuevo donde el idioma y ausencia de redes cercanas se convierten en desafíos cotidianos.
¿Cómo perciben actualmente la situación frente a las nuevas políticas de Trump?
Doctor Aldo Enrique Cruz Báez: Derivado de estas medidas, especialmente para el sector que no cuenta con documentos para residir en Estados Unidos, algunos migrantes han optado por retornar voluntariamente a México, mientras que otros han sido deportados. Sin embargo, también existe un grupo importante que sí cuenta con residencia legal e incluso con doble nacionalidad. A ello se suma un sector creciente conformado por las segundas y terceras generaciones de mexicanos nacidos en Estados Unidos, quienes también poseen doble nacionalidad y representan la nueva dimensión del fenómeno migratorio.
¿Qué pretenden con el libro?
El doctor Jorge Reyes Negrete, integrante del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras de la CECYT en México, explica que el objetivo fue elaborar un texto que divulgara conocimiento científico a partir de la investigación, pero con una narrativa literaria que facilitara su apropiación. La intención fue evitar un lenguaje técnico que limitara al público y, en cambio, emplear recursos literarios a fin de dar cuenta del proceso investigativo. Este se articula en torno a las experiencias de dos personas que migraron a Estados Unidos por distintas necesidades y que hoy lideran organizaciones de migrantes.
¿Qué diferencias detectaron con investigaciones previas de migrantes de hace generaciones?
Doctor Jorge Reyes Negrete: La migración va transformando las formas en que se manifiesta culturalmente, tanto en el país de origen como en el de destino. Generacionalmente, no es lo mismo la experiencia de quienes migraron en un primer momento que la de sus hijos nacidos o criados en Estados Unidos, donde incluso el sector productivo refleja estos cambios.
Lo que hemos identificado es que las primeras generaciones migrantes se incorporaban principalmente a sectores productivos primarios. Hoy, en cambio, encontramos personas migrantes que son empresarios y que incluso participan en áreas tecnológicas de alto nivel, como la nanotecnología, algo que antes parecía impensable.
¿Qué elementos culturales caracterizan a la comunidad poblana frente a otras regiones de México y cómo contribuyen a la identidad nacional?
Doctor Aldo Enrique Cruz: En el ámbito cultural, nuestro texto se construyó a partir de las experiencias de dos migrantes poblanos. El primero es Don Pedro Ramos, quien cruzó el desierto rumbo a California y posteriormente fundó la Unión de Poblanos en el Exterior. El segundo es Don Jaime Lucero, que cruzó el río hacia Estados Unidos, se estableció en Nueva York y hoy es empresario, filántropo y fundador de Fuerza Migrante, una plataforma de organización comunitaria. Ambos casos muestran cómo, pese a haber ingresado sin documentos a Estados Unidos, lograron transformar sus trayectorias personales en proyectos colectivos de gran impacto.
Don Pedro Ramos impulsó en California una de las actividades culturales más representativas de la comunidad migrante poblana: la Feria de los Moles. Este evento, que posteriormente se ha replicado en Nueva York y Chicago, ha llegado a ser considerado el festival gastronómico más grande de Estados Unidos, de costa a costa.
La feria nació en Los Ángeles y recientemente celebró su décima octava edición, lo que demuestra su permanencia y relevancia. Su propósito es acercar a los migrantes a sus raíces, especialmente considerando que la mayor concentración de poblanos en Estados Unidos se encuentra en California, seguida de Nueva York.
Existen dos factores que explican esta concentración: la cercanía geográfica con México y la similitud climática entre California y Puebla. Estas condiciones han favorecido que los migrantes poblanos se establezcan mayoritariamente en ese estado.
La Feria de los Moles no solo difunde la riqueza gastronómica de Puebla, también integra sabores de otras regiones como Oaxaca. Además, se acompaña de bailes, música en vivo y expresiones de folclore, convirtiéndose en un auténtico pedacito de México en territorio estadounidense.
Me gustaría mencionar, en el caso de don Jaime Lucero, una de las acciones que ha tenido un impacto significativo en la comunidad donde reside, en Nueva York. Durante muchos años, él ha organizado las mañanitas a la Virgen de Guadalupe, celebradas la noche del 11 de diciembre, tradición que reúne a migrantes en la Catedral de San Patricio.
¿Cuál es el impacto cultural que generan los migrantes al regresar a su país de origen?
Doctor Jorge Reyes Negrete: La pregunta es muy relevante porque uno de los ejes del texto es analizar el impacto cultural ambivalente de la migración. Con frecuencia se habla del efecto cultural en el país de destino, pero también existe un impacto profundo en el país de origen, no solo en lo cultural, sino en lo personal y familiar, marcado por las ausencias.
En el libro trabajamos la categoría del eco de las ausencias, para mostrar cómo la falta de quienes migran también transforma las dinámicas culturales. No es únicamente la presencia la que genera cambios, sino también la ausencia.
Un hallazgo importante es que, mientras en un inicio las personas migrantes perseguían la gran idea del sueño americano, hoy observamos numerosos casos de retorno en los que se habla de un sueño mexicano, resignificando la experiencia migratoria desde otra perspectiva.
En este tránsito migratorio encontramos a muchas personas que, tras su formación en Estados Unidos, hoy se desempeñan como empresarias en México, particularmente en el ámbito restaurantero. Un caso paradigmático es el restaurante Mili, en Cholula, Puebla, donde se ofrece una cocina profundamente nacional basada en el mezcal y el maíz, pero enriquecida con enfoques estadounidenses en la organización productiva y en ciertas técnicas gastronómicas.
Este ejemplo permite visibilizar dos aristas del impacto cultural de la migración: por un lado, las ausencias que transforman la vida en el país de origen, y por otro, el papel de los migrantes en retorno, quienes resignifican su experiencia al perseguir ahora el llamado sueño mexicano.
¿El sueño mexicano debe entenderse como esperanza o como fragilidad?
Doctor Jorge Reyes Negrete: Es un concepto profundamente personal y considero que hay espacio para ambas interpretaciones, no de manera excluyente, sino complementaria. El retorno migrante suele estar marcado tanto por miedos y vulnerabilidades como por fortalezas adquiridas a través de la resiliencia. Ellos mismos lo explicaban: cada historia está atravesada por experiencias únicas que revelan esa dualidad.
¿Se podrá leer el libro en inglés o algún otro idioma?
Doctor Jorge Reyes Negrete: De cara al futuro, quizá el próximo año, ya estamos en pláticas con la Universidad de Nueva York para realizar la traducción del libro al inglés.
Al mismo tiempo, buscamos que también pueda traducirse al náhuatl. Si bien existen muchas variantes de esta lengua, nuestro propósito es que la traducción se haga en aquella con mayor densidad poblacional, para garantizar un mayor alcance y pertinencia cultural.
La organización del evento estuvo a cargo de la Junta de Coordinación Política, la Secretaría de Servicios Financieros, el Espacio Cultural San Lázaro y la Comisión de Asuntos Migratorios. Asistieron los diputados federales Aniceto Polanco, Gerardo Olivares Mejía y Carmelo Cruz Mendoza.
