“El Rock Mexicano en San Lázaro”, evento impulsado por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que preside el diputado Ricardo Monreal (Morena), a través de la Secretaría General, la Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros y el Espacio Cultural San Lázaro, concluyó este viernes con mesas de diálogo y un concierto.
El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), diputado Ricardo Monreal Ávila, inauguró la quinta edición del seminario “Jóvenes Dialogando por el Segundo Piso de la Transformación”, correspondiente al mes de julio, en el que participan 132 jóvenes provenientes de todas las entidades federativas.
José Agustín Ramírez Altamirano (1903 -1957), el maestro de primaria y prolífico compositor de chilenas, musicalizó las crónicas sureñas de su tiempo. “Por los caminos del sur” es la visión fresca y amorosa por su tierra natal que se convirtió en el himno de los guerrerenses. Los tiempos han cambiado, pero para ellos significa la añoranza del Guerrero de principios de siglo que conocieron a través de los recuerdos y las historias contadas por sus abuelos, pero también por las canciones de Ramírez Altamirano.
Debido a su linaje real, muy joven tuvo que contraer matrimonio, primero con su tío Cuitláhuac y luego con su sobrino Cuauhtémoc, hijo de Ahuízotl y de Tlillacaptzin, hermana de su padre, para legitimar el ascenso de ambos al poder. A la caída de Tenochtitlan, fue esposa de tres españoles, siempre cumpliendo un rol político bajo la tutela de Hernán Cortés. Al final de su vida, liberó de la esclavitud a los mexicas de la encomienda de Tacuba Hija de Moctezuma Xocoyotzin, heredera del último Huey tlatoani mexica, Tecuichpo Ixcaxochitzin tenía 10 años cuando su padre recibió a los ejércitos de Hernán Cortés y sus aliados, en noviembre de 1510. Tras el asesinato de su padre, en junio de 1520, y luego de la Noche Victoriosa, cuando los españoles salieron derrotados de Tenochtitlan, se casó con Cuitláhuac, a manera de estrategia política para obtener el derecho a gobernar como sucesor del último Huey tlatoani.