/ Pluralidad


news

Fondo de Pensiones para el Bienestar, ¿un pilar fundamental para el progreso social en México?


Luis Enrique Buendía García

Mientras México envejece, su sistema de pensiones se tambalea bajo el peso de obligaciones cada vez mayores. En un contexto donde la expectativa de vida en el país continúa en aumento, el sistema de pensiones se enfrenta a desafíos financieros significativos.

En México, el incremento en los montos destinados a pensiones no es respaldado por un crecimiento suficiente en la base gravable ni en la recaudación fiscal, limitando la capacidad financiera del país. Con un presupuesto nacional ya saturado, endeudarse para financiar pensiones resulta inviable y amenaza la estabilidad económica del país.

La actual reforma del sistema de pensiones, que incluye la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar, se nutrirá con un capital inicial de 40 mil millones de pesos, además de inversiones y contribuciones continuas provenientes de proyectos y entidades gubernamentales como el INDEP y diversos proyectos de infraestructura como los aeropuertos creados en el presente sexenio; busca beneficiar a 20 millones de personas para 2050.

La reforma del sistema de pensiones en México tiene un impacto social y económico significativo, principalmente al aumentar el monto mínimo de las pensiones para que ningún pensionado reciba menos del 40% de su salario promedio durante los últimos años de trabajo. Además, busca extender el periodo de cálculo de la pensión de 25 a 30 años. De igual manera, la reforma proyecta que el presente Fondo sea autosuficiente por las próximas tres décadas sin requerir financiamiento externo ni endeudamiento gubernamental, asegurando así la capacidad del sistema para adaptarse y expandirse según las necesidades futuras.

Aunque la reforma del sistema de pensiones en México ofrece beneficios significativos, ha enfrentado críticas y preocupaciones notables, especialmente por la posible insuficiencia de recursos a largo plazo si las proyecciones económicas no se cumplen, como una inversión que no logre un rendimiento real del 5%.

Además, la volatilidad del mercado y las fluctuantes tasas de empleo podrían afectar la capacidad del fondo para ofrecer pensiones adecuadas y sostenibles. También se cuestiona la implementación y gestión del Fondo, particularmente en aspectos de transparencia y rendición de cuentas, ya que no se han especificado claramente la estructura ni las funciones del comité técnico encargado de supervisar estos procesos, lo que genera incertidumbre y preocupación entre diversos sectores de la sociedad y legisladores de oposición.

Si bien la reforma tiene el potencial de transformar la realidad de los jubilados en México, su verdadero éxito residirá en la capacidad del gobierno para mantener la integridad y la promesa de este ambicioso proyecto, garantizando un futuro más equitativo y seguro para todos.

Las opiniones vertidas en este texto son responsabilidad única y exclusiva del autor o de la autora. 


Notas relacionadas