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Un vistazo del Obama Foundation Democracy Forum 2023


Santiago Ginebra Campillo

"No podemos llegar a soluciones perfectas, pero podemos hacerlo mejor": Barack Obama, expresidente de los Estados Unidos (2009-2017).

El 3 de noviembre de este año tuve el privilegio de estar en el Segundo Obama Foundation Democracy Forum, que tuvo lugar en la ciudad de Chicago. Este espacio ha servido a Obama para convocar a pensadores, líderes y agentes de cambio de su red de contactos con la finalidad de debatir los numerosos retos que enfrenta la democracia y sus instituciones, además de proponer soluciones innovadoras. 

Desde el comienzo del foro se pusieron de manifiesto los tres pilares fundamentales promovidos por la Fundación: inspirar, empoderar y conectar. Destacó que uno de los valores cruciales en una democracia es la virtud de estimular una ciudadanía comprometida y participativa. En otras palabras, se trata de motivar a las personas a ejercer su derecho a expresarse, a manifestarse, a mostrarse y, lo más importante, presentarse a votar. 

En el primer panel del foro se enfatizó la relevancia de reforzar la confianza en las instituciones democráticas, donde el Gobernador de Maryland, Wes Moore, compartió uno de los hitos más destacados de su actual mandato. Moore ha logrado firmar alrededor de 100 reformas legislativas en su estado, trabajando en colaboración con ambas fuerzas políticas y forjando conexiones entre las distintas corrientes ideológicas. Esto lo ha alcanzado mostrando a la población que su proyecto requiere el respaldo de todos, ya que tienen un trabajo y misión compartida: promover el bienestar de Maryland. Aunado a ello, y en esa línea de restablecer la confianza institucional, se subrayó la necesidad de crear canales de interlocución entre todas las partes para escuchar los diferentes puntos de vista, poder compartir el trabajo que se está realizando, así como también lo que se pretende hacer más adelante. En estos nuevos canales de diálogo hay que admitir las deficiencias que existen, pero reconociendo sus virtudes al tener un balance de poderes y su plataforma para darles voz a los ciudadanos.  

Es un hecho que la democracia en sí no es perfecta, opera lentamente, y también ha roto cosas, pero sin lugar a duda sigue siendo el mejor instrumento para gobernar. En una época en donde los cambios se están dando de forma exponencial, hace que la democracia parezca aún más lenta, pero no hay que olvidar que esta forma de gobierno es sobre la inalienable posibilidad de elegir y siempre tener opciones de cómo queremos florecer como sociedad, por ello se deben reconciliar los valores democráticos, ser resilientes y pensar en cómo dejar instituciones que le permitan a las siguientes generaciones escoger.  

Los valores de la libertad de expresión y de prensa son fundamentales en las democracias y en este foro se les dio especial énfasis a los medios periodísticos locales, reconociendo su responsabilidad como el "sistema inmunológico" de un sistema democrático sano. 

  En regiones donde cuentan con periodismo local tienen una dosis de "vitaminas democráticas" por su labor de mantener a los políticos de su región más vigilados y a ciudadanos mucho más informados de lo que sucede en sus colonias. Otra de las bondades que ofrecen es la función de generar noticias e información veraz, que es una medida para contrarrestar la evidente proliferación de desinformación. En otras palabras, en lugares donde no existen estos medios, los políticos caen en mayores prácticas de corrupción, los habitantes están menos conectados con sus comunidades y, por ende, salen menos a votar. Por ello, debe ser imprescindible considerar incentivos o vías para restablecer el periodismo local, siendo este un motor que lleva a la población a estar más comprometida y enterada de lo que pasa en su metro cuadrado.  

Continuando con lo abordado en el foro, se decantó que detrás de todo sistema político existe un entorno económico que propicia la eficiencia del Estado para dar servicios públicos, tales como seguridad, salud y educación y, en el caso de una democracia, reconociendo a los particulares la propiedad privada para generar riqueza. En la misma línea de pensamiento, Wemimo Abbey, cofundador de Esusu -empresa de tecnología financiera que se dedica a apoyar a inquilinos de bajos recursos para que mejoren su historial crediticio al considerar los pagos mensuales de alquiler que realizan para que puedan acceder a préstamos bancarios más favorables y así tener la oportunidad de adquirir una vivienda propia-, introduce un concepto fascinante denominado "Capitalismo Justo". Esta idea se centra en la noción de que es posible obtener utilidades al mismo tiempo que se genera un impacto positivo, estableciendo así un ciclo virtuoso. 

Reconociendo la imperante necesidad de transformación en la esfera económica dentro de las democracias, el expresidente Barack Obama afirmó en su discurso que es esencial trazar un nuevo rumbo para generar una sociedad más justa. Subrayó que el sistema capitalista ha sido el impulsor en niveles nunca antes vistos de riqueza e innovación. 

Antes de la Revolución Industrial el crecimiento económico apenas se movía y el ciudadano medio luchaba por conseguir lo suficiente para comer. Sin embargo, con la Revolución Industrial, la combinación de los avances científicos y los principios basados en el mercado provocaron que la producción se disparara y el nivel de vida mejorara. En contraste, como principal alternativa al capitalismo, surgió un sistema comunista basado en la planificación centralizada de mando y control, lo cual funcionó mejor en la teoría que en la práctica.  

Así, Barack Obama destacó que el comunismo no funcionó, evidenciado por la transformación de China quien, gracias a su participación en el mercado global, ha conseguido su reciente nivel de desarrollo económico. En concordancia, reconoció que el capitalismo no solo ha tenido consecuencias positivas, ya que constituyó una herramienta que impulsó la esclavitud, los sistemas de castas, el colonialismo, entre otras situaciones. Sin embargo, resaltó que hasta el momento no se ha ideado una tercera vía, expresando su esperanza de respaldar a agentes de cambio para que eventualmente la descubran. 

Por ello, abogó por un cambio de paradigma hacia un capitalismo moderado por instituciones que aseguren una efectiva protección a los trabajadores y una red de apoyo estatal. Sin pasar por alto la importancia del crecimiento y la productividad económica para el desarrollo de los países. Es decir, subrayó la necesidad de procurar que el "pastel" siga creciendo para así poder cubrir la seguridad social correspondiente. 

En un mundo donde la tecnología está transformando el ámbito laboral, Obama señaló la urgencia de leyes laborales más sólidas, especialmente considerando que la economía se está enfocando hacia el sector de servicios, con el 84% de la fuerza laboral privada. En este sentido, abogó por una mayor representación sindical para sus trabajadores, quienes tendrán que encontrar formas nuevas y creativas de satisfacer las necesidades de éstos, pudiendo incluir cuestiones como formación continua, guarderías fiables y asequibles, o la capacidad de adaptarse a las nuevas tecnologías. Obama vinculó esto con el creciente debate sobre jornadas laborales reducidas a 32 horas a la semana, la reestructuración fiscal y la posibilidad de un ingreso básico universal. 

Para que los ejes que Obama presentó se materialicen se requiere de una "reingeniería en la forma en que funcionan las corporaciones" orientada a una nueva cultura empresarial que busque no únicamente generar utilidades, sino también contribuir al bien social incentivando a las empresas a perseguir agendas genuinamente sustentables lo cual requiere "un cambio más profundo de valores". 

Por último, en 2025, la Obama Foundation tiene presupuestado inaugurar en la zona sur de la ciudad de Chicago su Centro Presidencial con el propósito de continuar inspirando, empoderando y, sobre todo, conectando a agentes de cambio que marcarán la pauta en las siguientes generaciones. Considerando lo que se compartió en esta segunda edición de su Obama Foundation Democracy Forum, es innegable que las democracias requieren evolucionar al mismo ritmo que las circunstancias. Sin embargo, hay que tener presente que, si las instituciones democráticas están conformadas por personas intrínsecamente imperfectas, no podemos pedir que esta transformación sea perfecta. 

Es imprescindible abrir canales de diálogo que involucren a todos los ciudadanos y construir puentes hacia un mundo en el que siga existiendo la posibilidad de elegir hacia dónde queremos ir. La polarización no está ayudando a nadie y esa práctica empedernida de intentar demostrarle al otro por qué está mal no está funcionando. Por ello, si creemos en los valores democráticos, requerimos tener un poco de fe, escuchar a las otras personas, ser empáticos y retomar la idea de que el simple hecho de salir a votar construye y apoya a la democracia. 

*El autor es Consultor en Asuntos Públicos - Candidato a Mtro. en Políticas Públicas, Universidad de Chicago. 

Las opiniones vertidas en este texto son responsabilidad única y exclusiva del autor o de la autora. 


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