Ha terminado la odisea de la LXV Legislatura. Bajo la luz de la pluralidad, la paridad, la inclusión y la diversidad deja un legado de reformas que reducen la brecha de desigualdad y discriminación y robustecen derechos humanos como justicia, salud, verdad, una vida libre de violencia.
En el campo de batalla de la historia actual sobrevuelan nuevos relatos. Uno es el presente papel protagónico de las Fuerzas Armadas, como la Secretaría de Marina (Semar) en la vida pública. Fue en 1942 cuando se decretó que el 1º de junio es el “Día de la Marina Nacional”. Desde entonces la institución se ha transformado, aumentó funciones, presupuesto y culto. Especialmente se ha fortalecido su peso en la seguridad pública y realización de obras prioritarias del gobierno federal.
En el ocaso de la LXV Legislatura se encendió la hora internacional, durante la que hubo reflexiones sobre nuestro tiempo global y la relevancia de la diplomacia parlamentaria como herramienta fundamental. La presidenta de la Cámara de Diputados, Marcela Guerra Castillo, inauguró la 10ª Conferencia de Presidentes de Parlamentos de MIKTA (México, Indonesia, Corea, Turquía, Australia).
La LXV se inscribió en la historia como “La Legislatura de la Paridad, la Inclusión y la Diversidad”. Desde 2021 la Cámara de Diputados cambió su composición y representatividad política. Se distinguió por la inclusión de grupos sociales que históricamente habían sido excluidos y discriminados, como la comunidad LGBTIQA+. Representó un avance en el reconocimiento de sus derechos humanos. Así, han sido atendidas sus demandas, lo que permite avanzar hacia un Estado de derecho más sólido.