“Bonjour, amigo, o amiga, lo que sea que seas, o que hoy decidas ser. Bonjour. Mi nombre es Charles, protagonista del filme Le diable, probablement de 1977 del director Robert Bresson. Podría darte una breve sinopsis del filme, pero estoy agotado; no estoy muy seguro de qué, para ser completamente honesto contigo. Estoy muerto; al final del filme –y esto es un mega spoiler, por lo que te sugiero que vayas a ver el filme. No te preocupes, te espero. Tengo todo el tiempo del mundo en la eternidad… ¿Ya regresaste tan rápido?–, bueno, al final del filme le pido a un amigo que me dispare en la nuca porque yo no tuve el valor para hacerlo. Te arruiné la película, ¿a poco no? No fuiste a verla, lo sé, no te preocupes, no es tan importante. Nada es tan importante cuando lo piensas, ¿no? La esperanza de vida de una persona promedio en tu siglo y en tu país México es de, aproximadamente, unos 900 meses de vida. ¿Te has puesto a pensar lo que eso significa? Cada mes que pasa, ¡BAM! Un número menos. Yo estaba en mis veintes cuando mi amigo me voló la tapa de los sesos al no poder soportar mi realidad sociopolítica, lo que significaba que ya me había gastado alrededor de 240 o 280 meses de vida. ¿A ti cuánto te queda? ¿Te gusta tu sociedad? ¿Te gusta tu gobierno? ¿Te gusta tu vida?
Se acaba marzo y una ola de cifras duras y emociones llegan a mi sistema nervioso. Desde la preparatoria he tomado roles de liderazgo en temas relacionados con mujeres, desde advocar por justicia menstrual en comunidades rurales, hasta encabezar un grupo con más de 200 alumnas y exalumnas del ITAM para incentivar la participación de mujeres en sectores financieros y corporativos. Así, que como es esperado, marzo siempre lo he visto como mi mes y la marcha como mi espacio para expresar aquello por lo que he luchado tantos años. Pero este año, fue inevitable no ver la marcha como un privilegio.
El voto joven no solamente es un derecho, también es una obligación y en estas próximas elecciones del 2 de junio es de particular importancia debido a los difíciles momentos por los que pasa el país. Este tema debe asumirse con seriedad y responsabilidad. Al igual que decidimos si asistir a una fiesta o no, o bien, entrar o no a una clase en la universidad nos guste o no, o si consideramos cambiarnos de trabajo o permanecer en el que tenemos debemos considerar el impacto de nuestras decisiones políticas en nuestras vidas y en el futuro de México.
La violencia contra la niñez es un grave problema que impera en México desde hace mucho tiempo; se le considera un fenómeno social, pero también como un delito que se sanciona de varias maneras, según se agreda a un infante.