Mucho se discute hoy en día sobre la dirección del constitucionalismo en nuestro país. Puede resultar difícil visualizar hacia dónde está caminando la política y el Estado de derecho en nuestro país; sin embargo, una vez que nos empapamos del tema, podemos ver que nos aproximamos a una crisis constitucional.
Uno de los antecedentes inmediatos de los Institutos Científicos y Literarios, que empezaron a surgir en México en el siglo XIX, fue el Instituto de Ciencias, Literatura y Artes. Esta institución sentó las bases de la creación de los futuros Institutos Literarios establecidos en nuestro país, además de que se encargaría de dirigir a estas nuevas instituciones educativas para el progreso de la sociedad mexicana: “Con fundamento en la Constitución federal de 1824 se creó el Instituto de Ciencias, Literatura y Artes, que tuvo una vida efímera y en realidad sólo estableció un precedente” (Rodríguez, 2010, p.15).
Según estadísticas de varios organismos, aún hay niños, niñas y adolescentes que viven en áreas rurales que carecen de servicios básicos en pleno siglo XXI. Éste es un tiempo en el que nuestro país ya no debería preocuparse por rezagos y carencias de la niñez. Pero la realidad es muy diferente. Un derecho básico garantizado por nuestra Constitución es la educación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reactivado aranceles comerciales del 25% sobre las importaciones provenientes de México, Canadá y la Unión Europea. Esta decisión ha generado preocupación en distintos sectores productivos debido a su impacto en la economía mexicana.